Ted Williams es el último jugador de béisbol con un promedio de efectividad superior a .400. El bateador de los Medias Rojas de Boston cautivó a millones con su impresionante swing y sus enormes jonrones en las décadas de 1940 y 1950 en las que competía con el héroe de los Yankees de Nueva York Joe DiMaggio.

Pero debajo de las sonrisas y las carreras felices alrededor de las bases, había un hombre lleno de furia. Por años la leyenda del beisbol evadió su herencia étnica y mantuvo el pasado de su familia como secreto. Sólo cuando comenzó a hablar a nombre de los jugadores negros comenzó a revelar poco a poco la relación con su familia mexico-estadounidense del sur de California y las experiencias que lo moldearon.

El documental de la serie de PBS “American Masters", “Ted Williams: 'The Greatest Hitter Who Ever Lived'" que se estrena el lunes, explora la vida de Williams y sus relaciones volátiles con su familia y la prensa. La cinta incluye imágenes raras y entrevistas con su familia para crear un retrato de una figura atribulada que escondía su pasado mientras disfrutaba la admiración de los fans.

Williams, quien suele ser llamado el "más grande bateador que haya existido”, era seguido de cerca por periodistas de deportes gracias a sus enormes talentos con el bate y su personalidad similar a la de John Wayne, malhablado y con un gusto por las actividades al aíre libre. Pero al mismo tiempo el integrante del Salón de la Fama del Beisbol solía chocar con los periodistas críticos y tuvo pleitos públicos con sus numerosas esposas. También perdió sus mejores años como deportista por su servicio en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, algo que le molestaba.

“Queríamos saber ... ¿quién era este hombre, que tenía un efecto tan grande sobre tantas personas?”, dijo el director Nick Davis. "Era tan complicado y tan lleno de contradicciones y enojos, ¿de dónde venía todo eso?”

Williams, nacido en San Diego, jugó 19 años como jardinero izquierdo para los Medias Rojas donde ganó dos premios al jugador más valioso de la Liga Americana y dos veces la Triple Corona. Terminó su carrera con un promedio de bateo de .344 y 521 jonrones, dos de las cifras más altas en la historia del beisbol.

Aunque muchos de los logros profesionales de Williams y sus choques personales fueron muy conocidos, Davis dijo que pocos conocían de los antecedentes étnicos de Williams hasta el libro de Ben Bradlee Jr. de 2013, "The Kid: The Immortal Life of Ted Williams”, el cual tiene una gran investigación detrás.

Davis dijo que Williams mantuvo sus orígenes mexico-estadounidenses en secreto en una época en la que no se permitía que hubiera jugadores negros en la grandes ligas y los Medias Rojas eran propiedad de Tom Yawkey, una figura controvertida y el último propietario en integrar un equipo de grandes ligas.

Williams era hijo de Samuel Stuart Williams, un fotógrafo blanco y vendedor de pepinillos y de May Venzor, una devota del Ejército de Salvación de origen mexico-estadounidense que solía hacer trabajo como voluntaria en Tijuana, México, dejando solos a Williams y a su hermano con su padre alcohólico, dijo Bradlee. Su familia mexicana terminó en San Diego cuando aumentaron las tensiones antes de que comenzara la revolución mexicana en 1910.

Este era un pasado que Williams ocultó hasta casi el final de su vida, dijo Bradlee. "Estaba avergonzado".

Después de su sensacional año como novato en 1939, Williams regresó a San Diego donde encontró a unos 20 de sus familiares mexico-estadounidenses esperándolo en una estación de tren. Williams los vio y huyó.

Bradlee, quien fue uno de los entrevistados para la película y quien encontró a algunos de los primos de Williams, dijo que la familia siguió sintiéndose orgullosa de sus logros en el campo.

“Pero te puedes dar cuenta que les dolió un poco que los desairó”, dijo Bradlee.

En la película su hija Claudia Williams dijo que a veces le preguntaba a su padre sobre su madre, pero que él se negaba a hablar de ella o su pasado

Williams fue incorporado al Salón de la Fama del Beisbol tan pronto como fue elegible.

El jugador quería usar su discurso para pedir al Salón de la Fama que reconocieran a los jugadores de las Ligas Negras que habían sido excluidos simplemente por el color de su piel. Sus amigos dirían que el mismo Williams, a pesar de su ambivalencia ante sus orígenes, recordaba la discriminación que enfrentaban los mexico-estadounidenses en California.

Las autoridades del béisbol querían que Williams retirara esa referencia. “No le digan a Ted Williams lo que puede hacer y lo que no puede hacer", dijo Claudia Williams en la película.

Williams dio su discurso en el Salón de la Fama a su manera y poco después los jugadores de las Ligas Negras comenzaron a ser incorporados al Salón de la Fama.

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Russell Contreras está en Twitter como http://twitter.com/russcontreras