Derrick Rose se dice listo para jugar basquetbol en Cleveland, una vez que se encuentre saludable.

El armador, propenso a las lesiones, reveló el viernes que un espolón óseo en el tobillo izquierdo incidió en su decisión de abandonar momentáneamente a los Cavaliers. Insistió en que estaba ansioso por volver a las canchas.

“Simplemente estaba tomando decisiones, pensando esto y aquello”, comentó Rose antes de la práctica matutina de tiro en Indianápolis. “Pero estoy aquí por mi equipo y para ganar. Y ésa es una de las razones por las que volví”.

Antes de su partida, Rose fue afectado durante semanas por una lesión de tobillo. Se trató del capítulo más reciente en una historia frustrantemente repetitiva.

Desde 2011, cuando fue nombrado el Jugador Más Valioso de la NBA, Rose ha jugado apenas 237 de 501 partidos posibles, incluidos sólo siete de los 25 de los Cavs en la presente campaña.

La ausencia de Rose derivó en algunas especulaciones sobre sus planes. A comienzos de esta semana, cuando volvió al club, algunos indicaron que el jugador, primera selección colegial en 2008, lo había hecho sólo para aprovechar el pago que contempla un lucrativo contrato.

“No se trata de eso. He ahorrado suficiente dinero”, respondió. “Si quisiera marcharme ya lo habría hecho. Como dije, volver acá y comenzar mi rehabilitación es el primer paso. Hay que hacer las cosas sencillas y simplemente apoyar a mi equipo”.

Los Cavs, líderes de la División Central y monarcas de la Conferencia del Este en las tres temporadas anteriores, han hilvanado 13 victorias en fila. Podrían romper el récord de la franquicia horas después, si se imponen como visitantes a los sorprendentes Pacers (14-11).

Cleveland ganó sus seis compromisos durante la ausencia de Rose.

Pero no queda claro qué fue exactamente lo que hizo el jugador durante esa ausencia, o cuándo podría jugar de nuevo.

Se negó a decir dónde estuvo, qué hizo o si contempló el retiro. Incluso eludió una pregunta sobre una fecha, aunque fuera tentativa, para regresar a las canchas.

“Voy avanzando día con día. Eso es todo lo que puede hacer uno en cuanto la salud lo permita”, respondió. “Te vuelves loco si tratas de pensar demasiado o si te imaginas que en este día serás titular y no lo eres”.

Algo sí habría cambiado, la mentalidad de Rose.

Agradeció a sus compañeros de Cleveland y al gerente general Koby Altman por su apoyo. Dijo que ese respaldo facilitó la decisión de volver. Ahora, lo importante es encontrarse saludable.

Si Rose recupera la forma, los Cavs podrían lucir incluso mejores.