Joe Haden vio el balón que flotaba hacia él. Pudo mirar también a Rob Gronkowski, quien iba en dirección suya, con la intención de castigarlo.

Así que el cornerback estiró cada centímetro de sus 1,80 metros de estatura y esperó lo mejor. Por primera vez en mucho tiempo, lo mejor le pasó a la errática defensiva de los Steelers de Pittsburgh.

La intercepción mediante un salto llegó en el último cuarto. Haden superó en el salto a Gronkowski y a su compañero de Nueva Inglaterra, Julian Edelman. Y de alguna manera, mantuvo ambos pies dentro del campo a pesar de ser azotado en la superficie artificial del Heinz Field.

Esa jugada y la consiguiente celebración catártica no sólo sirvieron como un importante punto de inflexión en la victoria por 17-10 sobre los Patriots, sino que pareció reparar la confianza de una unidad que necesitaba con urgencia algo, luego de una racha de tres derrotas.

“Sólo estábamos tratando de averiguar una manera de robar balones”, dijo Haden. “Habíamos estado decepcionando un poco al equipo en el último cuarto, cuando habíamos tenido ventaja y cosas como esa. Así que habíamos hablado de forzar entregas de balón. Siento que haber sido capaces de lograr eso fue grandioso para nosotros”.

La intercepción fue apenas la quinta para los Steelers en 14 encuentros contra el quarterback de Nueva Inglaterra, Tom Brady, y su séptima de toda la temporada. Pittsburg fue incapaz de poner este tipo de freno durante su reciente racha perdedora, en duelos en que los Steelers tuvieron ventaja tras el descanso sólo para dejarla ir, algo que tuvo impacto en Haden.

“Habiendo tenido esa racha de tres derrotas, en realidad no estábamos deteniendo nada en la segunda mitad de los juegos”, admitió Haden. “Realmente hablamos sobre eso y tratamos de hacerlo bien antes de los playoffs”.

La postemporada aún está lejos de ser una certeza para Pittsburgh (8-5-1), que mantiene medio de juego de ventaja sobre Baltimore en la División Norte de la Conferencia Americana con dos encuentros por disputar. Sin embargo, hubo señales prometedoras de que la defensa descubrió algo.

Gronkowski, quien ha dominado a los Steelers a lo largo de su carrera, fue limitado a sólo dos recepciones para 21 yardas. Y si bien Brady pasó para 279 yardas, 63 de ellas llegaron en una cobertura mal ejecutada de los Steelers en la cuarta jugada ofensiva de Nueva Inglaterra y otras 63 durante el último avance de los Patriots, cuando Pittsburgh jugaba algo similar a la defensa preventiva.

Cuando los Patriots se acercaron a la zona de anotación de Pittsburgh, los Steelers forzaron cuatro pases incompletos consecutivos para conseguir su primera victoria sobre los Patriots desde 2011.

Entre la primera posesión de Nueva Inglaterra y su última, Brady sólo consiguió 144 yardas por aire y los Patriots concretaron apenas un gol de campo de Stephen Gostkowski.

“Reflexioné que jugaron bien”, aceptó Brady. “Hicieron algunas jugadas. Ciertamente tuvimos alguna oportunidad ahí y les doy crédito, porque también hicieron jugadas importantes cuando las necesitaron”.