Rajon Rondo le dio un consejo a Anthony Davis, horas antes de un encuentro de postemporada en que los Pelicans estaban casi obligados a ganar si querían conservar esperanzas ante los monarcas vigentes de la NBA.

“Tómate una siesta y sueña con anotar 50 puntos”, le recomendó.

Davis no llegó a los 50 puntos, pero su actuación puso a Nueva Orleáns de regreso en la serie.

Totalizó 33 unidades, 18 rebotes y cuatro robos para guiar el viernes a los Pelicans a una paliza de 119-100 sobre los Warriors de Golden State, lo que apretó a 2-1 la semifinal de la Conferencia del Oeste.

Davis lució particularmente dominante al pie de la cesta. Anotó mediante varias volcadas, alley-oops y tiros de espaldas al aro, y los Pelicans superaron a los Warriors por 54-36 en la pintura.

“Jugó agresivo. Marcó la pauta en los dos extremos de la cancha”, destacó rondo. “Atacó el aro con decisión esta noche”.

El entrenador de los Pelicans, Alvin Gentry dijo que se sintió muy bien durante una pausa en el partido, cuando Davis exclamó “¡Éste no lo perdemos!”

Jrue Holiday anotó 21 tantos por Nueva Orleáns, mientras que Ian Clark sumó 18 unidades frente a su antiguo equipo.

Klay Thompson contabilizó 26 unidades por Golden State, pero falló 13 de 22 disparos. Stephen Curry, en su segundo partido desde que se recuperó de una torcedura de rodilla que lo dejó más de un mes sin jugar, erró 13 de 19 tiros y finalizó con 19 puntos.

Kevin Durant agregó 22 unidades.

De manera inusitada, Golden State mostró mala puntería de larga distancia. Falló 22 de 31 intentos de triple y atinó el 38% de sus disparos en general (35 de 92).

“Buena parte de esto puede atribuirse a los Pelicans. Su defensa estuvo grandiosa”, dijo el técnico de los Warriors, Steve Kerr.