Sam Darnold firmó ya su contrato y lanzó sus primeros pases en un entrenamiento con los Jets.

Nueva York suscribió con el quarterback novato un convenio por cuatro años y 30,25 millones de dólares el lunes, con lo que abrió las puertas de sus instalaciones a la tercera selección general del último draft de la NFL.

Darnold se perdió los primeros tres días del campamento de prácticas mientras sus representantes y el equipo afinaban los detalles contractuales. No hubo una cuarta ausencia consecutiva.

Tan sólo unos minutos después de que los Jets anunciaron en las redes sociales la contratación, que incluye un bono de unos 20 millones por la firma, Darnold ingresó en el campo de entrenamiento con sus compañeros.

Sonriente, comenzó a calentar y recibió una palmada en un hombro por parte de Josh McCown.

Luego, el mariscal de campo se colocó en posición para comenzar las prácticas. Entregó el balón a los corredores y lanzó un par de pases cortos, antes de involucrarse en jugadas colectivas.

Tras un comienzo irregular que incluyó un balón perdido, un envío incompleto y otro interceptado por Doug Middleton, Darnold ensayó jugadas cerca de la zona de anotación, con pases cortos al novato Chris Herndon y a Quincy Enunwa.

“¿Qué hay, fanáticos de los Jets?”, dijo Darnold en un video difundido por el equipo. “¡Hombre!, es un placer haber firmado. Me emociona mucho. Es un momento muy especial. ¡Vamos, hay que elevar a los Jets!”.

El quarterback de 21 años competiría con McCown y Teddy Bridgewater por la titularidad.

Aunque el monto del contrato de Darnold estaba claro bajo las reglas de asignación de salarios de la NFL, la firma se postergó por aparentes diferencias sobre la redacción del convenio.

Uno de los temas polémicos era una medida de protección financiera para el equipo en caso de dar de baja a un novato. Históricamente, los Jets han incorporado esa provisión en sus convenios.

Sin esa medida, cuestionada aparentemente por los representantes de Darnold, un jugador puede recibir la parte restante de su salario por parte del equipo que lo da de baja, además de obtener pago por un nuevo club que lo contrate.

Según algunas versiones de la prensa, otro asunto por resolver era la redacción de una cláusula sobre el dinero garantizado. Algunos equipos incluyen estipulaciones que anularían las garantías si un jugador es multado o suspendido por la NFL debido a problemas disciplinarios.

Los Jets no revelaron detalles del contrato. Pro Football Talk informó que éste incluye la posibilidad de retirar las garantías, pero los Jets accedieron a pagar al quarterback 20 millones de dólares por estampar su firma durante los próximos 15 días, y retiraron las cláusulas que eliminarían el pago en casos de multas.