Por algún motivo, a Croacia le toca frecuentemente enfrentar al país anfitrión en el Mundial.

La selección croata se ha clasificado cinco veces a la Copa del Mundo, la primera en 1998. Y por tercera vez en esos viajes, deberá toparse con la selección local, esta vez Rusia en los cuartos de final.

En las semifinales de 1998, los croatas sucumbieron por 2-1 ante Francia. En 2014, quedaron en el mismo grupo que Brasil y cayeron por 3-1 en el partido inaugural del certamen. Y en las dos ocasiones, tuvieron una ventaja de 1-0 que fue revertida por el equipo de casa.

Ahora, los balcánicos esperan un resultado distinto. Una victoria los depositaría en las semifinales por segunda vez en la historia.

“No podemos elegir a nuestros oponentes, sean locales o lo que sean”, recalcó el entrenador Zlatko Dalic. “Enfrentamos un gran partido, de cuartos de final, y no importa quién sea el rival. Quizás la única diferencia es que los fanáticos apoyarán ruidosamente al otro equipo”.

Dalic dijo que sus jugadores suelen jugar encuentros como visitantes en estadios repletos., donde los “hinchas aúllan” para alentar a su equipo.

“Esto no debe ser un problema para nosotros”, valoró. “Y a fin de cuentas, no deberíamos preguntar ni pedir excusas”, zanjó. “Tenemos que hacer nuestro partido, sin que interese quién está en el graderío”.