Costa Rica, que hace cuatro años superó a los grandes y llegó a cuartos de final por primera vez en su historia, puede ir preparando las maletas para marcharse de Rusia, sin logros para el recuerdo.

Podría irse también sin puntos, lo que sólo le ocurrió en Alemania 2006, y sin un solo gol anotado, algo inédito. Es decir, la historia que pueden hacer todavía los ticos en Rusia es de índole negativa.

¿Se trata a todas luces de un paso atrás?

“De ningún modo creo que esto sea un retroceso. Más bien estamos orgullosos de la forma en que hemos representado a Costa Rica, hoy hemos defendido la camiseta hasta el final, ante un equipo que está lleno de estrellas. Nos vamos con la frente en alto, aunque sí queda tristeza”, recalcó el arquero Keylor Navas después de la derrota por 2-0 ante Brasil, que dejó a Costa Rica matemáticamente eliminada del Mundial.

“Además hemos dejado algo muy importante para las nuevas generaciones de jugadores costarricenses, que saben que no hay límites”.

El argumento es válido. Pero en Brasil 2014, bajo la dirección del colombiano Jorge Luis Pinto, la selección tica obtuvo algo más que satisfacción por el esfuerzo realizado. Venció 3-1 a Uruguay y 1-0 a Italia, antes de empatar sin tantos frente a Inglaterra.

Superó por penales a Grecia en octavos de final, y sólo otra tanda desde los 12 pasos la llevó a sucumbir ante Holanda.

Esta vez, con Óscar Ramírez en el banco, la selección costarricense perdió en su debut 1-0 con Serbia, antes de la caída del viernes en San Petersburgo.

“La diferencia al 2014 es que en esa oportunidad se concretaron las oportunidades y esta vez no”, señaló Ramírez. “Contra Serbia tuvimos dos claras y hoy tuvimos una o dos”.

Es cierto, Costa Rica llevó a Neymar y compañía al borde de la exasperación, con un esquema defensivo, y del susto, con media docena de contragolpes que bien pudieron haber dado otro rumbo al encuentro. Pero no por haberse gestado sólo en los descuentos con tantos de Philippe Coutinho y Neymar, el 2-0 pareció un marcador injusto.

Más bien debió llegar antes, en un encuentro en que los brasileños se cansaron de fallar frente al arco. Navas aportó al menos otro par de imágenes a la videogalería de las atajadas increíbles que han distinguido la ilustre carrera del arquero del Real Madrid. Y un disparo más se estrelló en el poste.

“Nuestro fútbol sigue evolucionando, pero esta vez los resultados no se nos dieron. Hoy jugamos contra una selección que tiene a Coutinho, que tiene a Neymar, que brillan en Europa y pudimos vencerlos o sacar el empate”, dijo el volante Bryan Ruiz.

La radiografía del dominio de Brasil es nítida y contundente: 22 disparos contra sólo tres de los ticos.

“A mí lo único que me molesta es que la gente diga que hoy tuvimos un esquema defensivo”, recalcó sin embargo Cristian Gamboa, quien inquietó a Brasil con media docena de desbordes por la banda derecha. “Jugamos igual que hace cuatro años, la diferencia es que ahora no hemos conseguido los goles en las oportunidades que tuvimos”.

Su compañero, el defensa Giancarlo González, tampoco consideró que los ticos se hayan pasado de precavidos. Y considera que Ramírez debe continuar al frente.

“No es un técnico defensivo, simplemente plantea esquemas de acuerdo al rival”, justificó. “Él entiende al futbolista de Costa Rica, hay que seguir adelante con él y pensar en el crecimiento futuro de nuestro fútbol”.

Ese futuro deberá incluir forzosamente un recambio generacional. Costa Rica es el equipo con el segundo promedio de edad más alto entre los que compiten en Rusia, con 29,6 años, sólo detrás de Panamá.

Y en el futuro inmediato está Suiza, el miércoles en Nizhny Nóvgorod, para tratar al menos de cerrar con un triunfo, un punto o un gol.