El informe encargado por la Unión Ciclista Internacional (UCI) a una comisión independiente, publicado en la madrugada del domingo al lunes, revela la connivencia durante años entre sus dirigentes y el estadounidense Lance Armstrong, lo que puso en marcha un sistema de dopaje que todavía perdura en la actualidad. En total, 228 páginas donde se aborda “el estado de la cuestión”, aunque sorprenden muchos silencios o la ausencia de ciertas menciones.

la cultura del dopaje continúa existiendo en el ciclismo

El estudio, remunerado, elaborado por tres miembros de la llamada Comisión Independiente para la Reforma del Ciclismo (CIRC) tras el escándalo de Armstrong (Dick Marty, Peter Nicholson y Ulrich Haas) concluye que el texano usó su influencia con los dirigentes de la UCI para tapar casos de dopaje. Al tiempo, señala que el sistema emanado de aquellos años, aunque con modificaciones, sigue estando en marcha y que el dopaje sigue siendo habitual en el pelotón.

El informe indica que "muchos aspectos han mejorado" en la lucha contra el dopaje en el ciclismo, pero señala que este sistema "se mantiene en el pelotón aunque de forma menos endémica que en el pasado". "Muchos individuos, equipos y personal de los equipos hacen lo posible para participar en un deporte sin dopaje (...) pero la cultura del dopaje continúa existiendo en el ciclismo", indica.

Es, según la CIRC, un dopaje diferente, que permite una ganancia de rendimiento de entre el 3 % y el 5 %, frente al 10 % y el 15 % de los años de Armstrong. "El dopaje está extendido, aceptado por una mayoría de los participantes", afirma la CIRC, que ha interrogado a 174 personas, dirigentes de equipos, directores, ciclistas en activo y retirados, periodistas y patrocinadores, además de los tres últimos presidentes de la UCI (Brian Cookson, Pat McQuaid y Hein Verbruggen).

Sobornos, picarescas y cosas de sobra ya conocidas

Hein Verbruggen, antepenúltimo mandatario de la UCI, aparece como el cerebro del sistema puesto en marcha desde su llegada al frente de la organización en 1991 y que llevó a ocultar el mecanismo de dopaje puesto en marcha por Armstrong para beneficiarse del tirón del estadounidense en su país.

McQuaid, su sustituto, nunca pudo abandonar su influjo y mantuvo las mismas prácticas, señala el informe. La CIRC, sin embargo, no ha podido establecer la relación directa entre las donaciones de Armstrong a la lucha contra el dopaje y las ocultaciones del mismo, por lo que reconoce no tener "ninguna prueba de corrupción".

Es difícil para el deporte cambiar mientras individuos que han corrido durante la era del dopaje sigan teniendo una fuerte influencia

Sin embargo, el informe revela cómo en algunos países los corredores pagaban a los trabajadores de la UCI para no ser controlados, el director de la Unidad Antidopaje de la UCI, Lon Schattenberg, alertaba a los equipos de los nuevos sistemas de detección y la UCI aceptaba autorizaciones terapéuticas maquilladas para el uso de dopantes.

Los avances en la lucha contra el dopaje han obligado a los "tramposos" a mejorar sus prácticas, según el informe, que señala que hay obstáculos para mejorar la lucha, como la debilidad financiera de los equipos, que les aconseja no asustar a los patrocinadores, los entrenamientos en solitario de algunos ciclistas, que dificultan su control, o la persistencia de individuos de la anterior etapa. Es el caso del doctor español Eufemiano Fuentes -actualmente en América del Sur, según reza este escrito- o el italiano Michele Ferrari, que fue el preparador del texano. "Es difícil para el deporte cambiar mientras individuos que han corrido durante la era del dopaje sigan teniendo una fuerte influencia", señala.

El uso de "microdosis" de productos dopantes, más difíciles de detectar, y de nuevos productos, como los medicamentos para oxigenar los músculos, las terapias de ozono, las formas artificiales de testosterona o las combinaciones de tranquilizantes y antidepresivos, son algunas de las prácticas que describe la CIRC. Sin olvidar que "en respuesta a las mejoras en la lucha contra el dopaje, las trampas técnicas aumentan, incluido el uso de motores en los cuadros de las bicicletas", indica.

Verbruggen: "El informe confirma mi inocencia"

El holandés Hein Verbruggen, que fue presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI) desde 1991 hasta 2005, declaró en un comunicado que tras "haber estudiado" el informe de la CIRC, la Comisión Independiente para la Reforma del Ciclismo, tras el escándalo de Armstrong, se confirma su "inocencia completa". "He estudiado el informe CIRC y estoy satisfecho. Confirma lo que siempre he dicho: que nunca ha habido ningún encubrimiento, complicidad o corrupción en el caso de Lance Armstrong (o, de hecho, en cualquier otro caso de dopaje)", dijo Verbruggen.

Las teorías conspirativas y todas las acusaciones han sido correctamente desacreditadas de una vez por todas

"Las teorías conspirativas y todas las acusaciones han sido correctamente desacreditadas de una vez por todas. Me complace que este informe confirme mi inocencia completa sobre estas acusaciones que se han levantado contra mí en el pasado", añadió.

El exdirigente añade que cuando llegó a la UCI "hubo que comenzar desde cero, incluidas las actividades antidopaje. Y criticar nuestra actuación esos años sin tener en cuenta las circunstancias, es injusto", subrayó. "Teniendo en cuenta las limitaciones financieras y de personal, no podríamos haber hecho algo muy diferente. Y de alguna manera el informe de la CIRC reconoce que, en ese momento, la UCI fue una de las mejores federaciones en términos de su política de lucha contra el dopaje", indicó Verbruggen.

Verbruggen también explica que se le tache de "autocrático" mientras estuvo al frente de la UCI: "Es una caricatura basada en las opiniones de cinco personas que, por diversas razones, tenían rencillas personales contra mí. Con mucho gusto he proporcionado el CIRC con una lista de 50 a 100 personas que han trabajado conmigo y que sin duda no podrían reconocer la imagen extremadamente unilateral que se ha pintado de mí".