No hay título en la historia moderna de River Plate y Boca Juniors que no haya tenido un colombiano como estandarte. Pero un lugar privilegiado les aguarda a sus compatriotas que jueguen el sábado la final inédita de la Copa Libertadores.

Si bien los técnicos Marcelo Gallardo y Guillermo Barros Schelotto no dan pistas todavía de las formaciones, el enlace Juan Fernando Quintero pelea por un lugar en el mediocampo millonario mientras el volante Wilmar Barrios y el mediopunta Sebastián Villa tendrían asegurada la titularidad en el once boquense para el duelo que definirá el título continental en el estadio Monumental.

En el partido de ida, jugado hace dos semanas, empataron 2-2 en La Bombonera.

“Me imagino siendo campeón, es un objetivo que tengo desde que llegué”, expresó Barrios el lunes en una conferencia de prensa. “Pensando en lo que han hecho colombianos como (Óscar) Córdoba, Chicho (Mauricio Serna), (Jorge) Bermúdez, que tuvieron la gloria en Boca y hoy son recordados como si fuera ayer”.

Estos tres colombianos ascendieron a la categoría de ídolos de Boca con la conquista de las Libertadores en 2000 y 2001, además de la Copa Intercontinental al vencer en la final al Real Madrid en 2000. También tres ligas locales.

Bermúdez fue capitán de aquel equipo ganador de Carlos Bianchi. El zaguero anotó el penal decisivo en la definición desde los doce pasos ante Palmeiras de Brasil en la final de la Libertadores 2000, en la que Córdoba también contribuyó atajando un par de ellos.

“Huevo, huevo (por garra), Chicho Chicho”, era el cántico que la hinchada de Boca le dedicaba al aguerrido volante Mauricio Serna ante cada uno de sus quites de balón al rival entre 1997 y 2001.

Serna, de 50 años, fue consultado días atrás qué consejo le daría a los jugadores para ganar el sábado: “En ese momento se me pasarían muchas cosas por la cabeza, pero lo primero que les diría es que sean felices, que jueguen con responsabilidad y sí, rómpanle el c... (trasero) a River".

Al trío los antecedió Carlos Fernando Navarro Montoya, apodado el ‘Mono', arquero titular entre 1988 y 1996. Ganó cinco títulos, entre ellos la Supercopa 1989 y la liga de 1992, con la cual Boca quebró una racha de once años sin títulos locales.

Más adelante en el tiempo, jugaron Fabián Vargas y Luis Amaranto Perea, campeones de la Libertadores y de la Intercontinental en 2003.

Barrios llegó a Boca hace dos años junto a su compatriota Sebastián Pérez. El primero se ganó rápidamente un lugar como volante central en el equipo de Barros Schelotto y fue determinante para el bicampeonato local.

Pérez, en cambio, sufrió una grave lesión y nunca pudo afianzarse. Fue cedido a préstamo esta temporada.

A mitad de año, Boca sorprendió con la incorporación de Villa, procedente de Deportes Tolima. Aunque se lo trajo como una apuesta a futuro, la velocidad del mediapunta sorprendió a Barros Schelotto, que lo puso de titular en cuartos de final ante Cruzeiro, en semifinales ante Palmeiras y en el primer duelo contra River.

“Me motiva, me entusiasma pensar que el sábado tengo 90 minutos para darlo todo con el equipo y conseguir esa hazaña de ganar la Copa”, afirmó Barrios.

River celebró como un triunfo el empate en la Bombonera, pero se lamenta por la amarilla que recibió el colombiano Rafael Santos Borré que lo dejó fuera de la revancha. Con él, Gallardo había encontrado el socio ideal para el atacante Lucas Pratto.

Como Ignacio Scocco, el otro delantero del plantel, no está en buenas condiciones físicas, el estratega evalúa jugar con Pratto como único punta y sumar otro mediocampista, que podría ser el colombiano Quintero.

Juanfer llegó a principios de año como el 14to colombiano en vestir la casaca millonaria.

Entre sus antecesores, brillaron Juan Pablo Ángel entre 1998 y 2000. Campeón de liga, conformó una inolvidable delantera junto a Javier Saviola, Pablo Aimar y Ariel Ortega.

Por la misma época, el zaguero Mario Alberto Yepes se convirtió en estandarte de la defensa del equipo conducido por Ramón Díaz.

El hincha de River tiene un afecto especial por Radamel Falcao García por el hecho de haberse formado en la cantera millonaria. El ‘Tigre’ debutó como profesional en 2005, ganó la liga local en 2008 y un año después inició su periplo en Europa.

El último colombiano que se había destacado fue Teófilo Gutiérrez, quien llegó en 2013 tras forzar su salida del Cruz Azul de México para jugar en el club del cual se dice fanático. Fue determinante junto a su compatriota Carlos Carbonero en el título local de 2014, el primero ganado por los millonarios tras el doloroso descenso de categoría en 2011.

Teo también fue determinante en la conquista de la Copa Libertadores 2015.

Pero no hay logro que se compare con ganarle una final continental al clásico rival, un enfrentamiento que nunca se había dado entre los dos gigantes del fútbol argentino.