Dos jugadoras de la selección Sub17 de Colombia denunciaron un supuesto acoso sexual y laboral por parte de un entrenador y un preparador físico.

Se trata de las más recientes revelaciones sobre presuntas irregularidades en el fútbol femenino en Colombia. Las jugadoras, cuyos nombres se mantienen en reserva, integraron el equipo que entre 2017 y 2018 participó en el torneo Sudamericano en Argentina y en el Mundial de la categoría en Uruguay.

El técnico Didier Luna y el preparador físico Sigifredo Alonso fueron señalados como quienes supuestamente acosaron a las seleccionadas durante su permanencia en la sede deportiva de la Federación Colombiana de fútbol, al noroccidente de Bogotá, según el portal La Liga contra el Silencio, reproducido por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y por distintos medios locales.

“Estás muy linda, hermosa”, le habría manifestado originalmente el técnico a una de las jugadoras, quien agregó al portal: “Me dijo (posteriormente) que quería tener algo conmigo y que podía llevarme a cosas muy grandes en el fútbol”.

Aseguró que, luego de su respuesta negativa, el técnico tomó represalias.

“Me sobrecargaba de trabajo, no me dejaba hablar en las reuniones, me gritaba. En un momento le pregunté si tenía quejas, y me respondió que era personal y que asumiera las consecuencias”, relató.

Laura, el nombre utilizado en el informe para proteger la identidad de la futbolista, habría recibido además amenazas en llamadas telefónicas.

“Cuando se supo de las acusaciones, una persona desconocida me llamó a decirme que tuviera cuidado porque iban a enviar a la gente más dura de la Federación Colombiana de Fútbol a investigar, y que en tres días se sabría si había sido yo. Eso se llama coacción”, sostuvo la joven.

El segundo vicepresidente de la Federación, Álvaro González, afirmó el jueves que se investigarán los casos, aunque advirtió también que se castigaría a los responsables si las acusaciones resultan falsas.

“Seríamos torpes y cerrados mentalmente para no ver lo que está pasando. Vamos a actuar, vamos a pedir investigaciones por derecha y por izquierda y encontraremos al responsable”, afirmó González, quien es el encargado de manejar el fútbol femenino en la Federación. “Si no hay un responsable, buscaremos al que calumnió y difamó”.

Incluso, el dirigente afirmó que pedirá que la FIFA acompañe las investigaciones sobre el asunto.

En rueda de prensa, González precisó que, después de las versiones de acoso sexual, el asesor jurídico de la entidad, Andrés Tamayo, desarrolló una investigación interna y no encontró mérito para aplicar sanciones.

Sin embargo, Alonso dejó de prestar servicios a la Federación. González dijo que, efectivamente, en 2018, el pariente de una joven futbolista había mencionado un aparente caso de acoso.

“El caso con Sigifredo Alonso, expresé al pariente de la niña y lo referimos a la oficina jurídica de la Federación para que se asesorara en las denuncias presentadas”, recordó. “Después de que pasó un tiempo Alonso estuvo inquieto estuvo buscando a alguien de la Federación para que fuera reintegrado…. Buscó en la Fiscalía si había algún caso y no lo encontró por ese delito (acoso sexual) y a pesar de que él certificó que no había ninguna acusación, no se reintegró, porque había antecedentes”.

González no aclaró cuáles eran esos antecedentes.

En declaraciones a RCN Radio de Colombia, González indicó que en su momento sugirió a la familia de una de las futbolistas supuestamente acosadas que dejara el caso en manos de la Fiscalía.

El supuesto acoso sexual trascendió después que dos destacadas jugadoras de la selección mayor denunciaron que la Federación las discrimina e incluso dijeron sentirse amenazadas con la posibilidad de perder sus puestos de trabajo por manifestar su descontento. Isabella Echeverri y Melissa Ortiz optaron por difundir en varios videos mediante las redes sociales sus críticas a las condiciones del fútbol femenino en Colombia.

“El tema del acoso sexual ya está en manos de la Fiscalía General de la Nación y en cuanto a las peticiones de las jugadores mayores, se espera que se lleguen a acuerdos con la Federación, lo antes posible, ya que los Juegos Panamericanos inician en menos de cinco meses”, dijo González, quien se mostró abierto a escuchar cualquier solicitud de las futbolistas.

El fútbol femenino en Colombia ha tenido importantes avances en años recientes, y el país ha planteado su interés en obtener la sede de la Copa Mundial femenina de 2023.

En 2017, la Federación y la liga profesional Dimayor pusieron en marcha una liga profesional de mujeres en Colombia que tendrá su tercera temporada este año.

Pero ha tenido contratiempos.

En diciembre, el dueño de Deportes Tolima, Gabriel Camargo, declaró que el fútbol femenino en Colombia es un “caldo de cultivo de lesbianismo” y acusó a las jugadoras de una conducta poco profesional, que incluía el consumo excesivo de bebidas alcohólicas. Camargo se disculpó posteriormente.

Durante su comparecencia ante los medios, González hizo referencia a ese episodio.

“Somos hipócritas y muchas veces sabemos lo que sucede y lo que pasa pero como no me toca a mí no me importa. A Camargo no lo voy a defender pero me gusta ser justo”, indicó. “Camargo seguro escucha cosas a nivel de corrillos pero lo que dijo, muchas de esas cosas pasan, son verdades a medias y mentiras a medias. Quizá se le fue la lengua. Sabemos que muchas de esas cosas pueden pasar”.