Colombia superó su barrera histórica en la Copa del Mundo cuando alcanzó los cuartos de final hace cuatro años en Brasil. Algunos de los protagonistas de ese gran torneo creen que en Rusia el camino podría ser más intrincado.

¿La razón? Los rivales conocen más a la selección de James Rodríguez y compañía.

“Creo que para este Mundial no va a ser lo mismo”, advirtió el volante central Carlos Sánchez el jueves, en la primera rueda de prensa del equipo en su concentración en las afueras de Kazán. “Hoy en día eso ha cambiado. Las selecciones se preparan de otra manera. En ese sentido este Mundial puede ser más difícil”.

Fue una alusión al hecho de que cuando Colombia jugó en Brasil se le tenía menos referencias por haber estado ausente del torneo desde Francia 1998.

En los jugadores, dirigidos nuevamente por el técnico argentino José Pekerman, aún se percibe fresco el recuerdo de Brasil: Colombia ganó su grupo el ideal de nueve puntos, eliminó en octavos de final a Uruguay con un golazo de ensueño de James Rodríguez y le vendió cara su derrota en cuartos de final ante el anfitrión Brasil.

En Rusia integra el Grupo H junto a Japón, contra quien debuta el martes, Polonia y Senegal.

Por otro lado, los jugadores también estiman que a Rusia se llega con un conjunto colombiano más maduro y con notables variantes en todas las zonas. Una de las interrogantes, por ejemplo, es por quién se decidirá Pekerman para que acompañe a Radamel Falcao en la delantera.

“Creo que Colombia los últimos años ha crecido mucho; Colombia, según mi concepto, está en el radar de muchas selecciones”, argumentó Sánchez.

La selección colombiana se entrenó por primera vez en la mañana tras su llegada en la víspera a Kazán. James Rodríguez y el mediocampista Wilmar Barrios fueron los únicos ausentes. Sánchez señaló que sus compañeros tenían una leve fatiga muscular y que el cuerpo técnico decidió dejarlos en el hotel.