Con más pena que gloria, Chivas se despidió el martes del Mundial de Clubes con otro revés al sucumbir por la vía de los penales ante el Esperance de Túnez en el partido por el quinto lugar.

El club mexicano igualó 1-1 en los 90 minutos reglamentarios y, sin alargue de por medio, los tunecinos acabaron imponiéndose 6-5 en la definición por penales.

Aunque su arquero Miguel Jiménez —reemplazó a Raúl Gudiño al final de los 90 — tapó dos remates del rival, Chivas falló tres disparos en la tanda desde los 12 pasos. El zaguero Chamseddine Dhaouadi convirtió el penal decisivo.

Walter Sandoval puso en ventaja a Chivas con un penal que ejecutó a los cinco minutos tras la intervención del videoarbitraje, pero Mohammed Belaili igualó para el campeón de África poco antes del descanso con otra pena máxima. El VAR también terció para confirmar una mano en el área del lateral Josecarlos Van Rankin.

Esperance acabó con nueve hombres por las expulsiones de Anice Badri a los 79 por doble amonestación y de Houcine Rebai en los descuentos con roja directa tras una dura entrada sobre Issac Brizuela.

El campeón de la CONCACAF volvió a claudicar tras adelantarse en el marcador. Lo mismo le ocurrió en la derrota 3-2 ante Kashima Antlers de Japón cuando disputó el pase a las semifinales el sábado pasado.

En la peor actuación de un equipo mexicano en la historia del torneo, el Guadalajara se marcha con un magro sexto puesto, apenas por delante del Wellington Team neozelandés.