Tres futbolistas sobrevivientes del accidente aéreo en el que murieron 19 jugadores del club brasileño Chapecoense levantaron el sábado el trofeo de la Copa Sudamericana en homenaje a sus compañeros que fallecieron en el choque.

El conmovedor momento se produjo antes que un reconstruido plantel de Chapecoense jugara su primer partido desde la tragedia del 28 de noviembre, un amistoso contra el campeón brasileño Palmeiras para recolectar fondos para las víctimas del accidente y sus familiares.

Sentado en su silla de ruedas, el portero Jackson Follmann, a quien amputaron una pierna, estalló el llanto al levantar el trofeo frente a 20.000 hinchas que abarrotaron el estadio Arena Condá en Chapecó, en el sur de Brasil. Luego lo hicieron otros dos compañeros que sobrevivieron al choque, Neto y Alan Ruschel.

Los tres futbolistas y los familiares de las víctimas no pudieron contener las lágrimas durante toda la ceremonia.

Tras el accidente, en el que murieron 71 de las 77 personas a bordo del avión que se estrelló a las afueras de Medellín, Chapecoense fue declarado campeón de la Copa Sudamericana, cuya final iba a disputar contra Atlético Nacional.

Otro sobreviviente, el periodista radial Rafael Henzel, transmitió el partido en su regreso a la cabina.

La pequeña ciudad de Chapecó, cerca de la frontera con Argentina, se preparó durante semanas para el partido del sábado.

"Es increíble que hayan podido volver a armar el equipo entero, y la junta del club, en tan poco tiempo", dijo el exjugador de Chapecoense y ahora vendedor de perros calientes Janca, mientras escuchaba la transmisión en la radio. "Tomará algo de tiempo en lo que la gente confía en los nuevos jugadores, pero sin duda que los apoyarán".

Las dudas sobre la calidad del nuevo plantel surgieron de inmediato, cuando Palmeiras anotó a los 11 minutos. Pero dos minutos después, el zaguero Douglas Grolli, quien surgió hace algunos años de la academia del "Chape", empató la pizarra.

Chapecoense encara un itinerario cargado esta temporada, que incluye la defensa de su título del campeonato estatal de Santa Catarina, su primera participación en la Copa Liberadores, la liga brasileña, y varios partidos amistosos, incluyendo uno contra el Barcelona.

A los 71 minutos, el estadio coreó "vamos, vamos, Chape", en honor a las 71 víctimas del accidente.

"Merecemos que nos vaya bien esta temporada", dijo el fanático Diego Sandro, de 17 años. "Hemos pasado por mucho, y de todas formas pudimos ponernos de pie".