Carolina del Norte podría volver a tener eventos de NCAA

La NCAA acordó "reticentemente" considerar a Carolina del Norte de nuevo como anfitrión de campeonatos, luego que el estado dio marcha atrás a la ley que limita las protecciones para personas LGBT.La...

La NCAA acordó "reticentemente" considerar a Carolina del Norte de nuevo como anfitrión de campeonatos, luego que el estado dio marcha atrás a la ley que limita las protecciones para personas LGBT.

La asociación dijo el martes que su junta directiva revisó medidas para derogar la llamada "ley del baño" y reemplazarla con una ley que hace concesiones. La NCAA, el organismo rector del deporte universitario en Estados Unidos, dio un respaldo tenue, diciendo que la nueva ley "cumple con los requisitos mínimos de la NCAA".

La organización se había opuesto a la ley original. Sus eventos conllevan una gran fuerza económica: La Asociación Deportiva de Carolina del Norte calculó que el estado podría perder más de 250 millones de dólares en los 130 eventos propuestos a la NCAA.

El comunicado de la NCAA dijo que la mayoría de la junta "votó reticentemente" en favor de considerar propuestas de Carolina del Norte durante las deliberaciones actuales para hallar sedes para eventos hasta 2022. Eventos para la temporada 2017-2018 que ya han sido otorgados al estado, como el primer fin de semana del torneo de básquetbol masculino en Charlotte, se mantendrán en pie.

"Estamos tratando activamente de determinar la selección de lugares, y esta nueva ley ha logrado mínimamente una situación en la que creemos los campeonatos de la NCAA podrían realizarse en un ambiente no discriminatorio", reza el comunicado. "Si hallamos que las expectativas que tenemos, de ambientes libre de discriminación, no se cumplen, no dudaremos en tomar las medidas necesarias en cualquier momento".

La NCAA retiró en marzo siete eventos programado para realizarse en el estado en septiembre de la temporada 2016-2017, incluyendo partidos de torneos de básquetbol masculino en Greensboro. Esos partidos fueron trasladados a Greenville, Carolina del Sur, que tuvo prohibido ser anfitriona de juegos por varios años, hasta el 2015, cuando se retiró la bandera de los confederados del capitolio estatal.

La nueva ley eliminó un requisito que estipulaba que las personas transgénero tenían que utilizar los baños correspondientes al sexo que aparece en sus certificados de nacimiento en muchos edificios públicos. La nueva ley estipula que sólo las legislaturas estatales —y no los gobiernos locales o funcionarios de escuelas— pueden establecer reglas para el uso de baños públicos.