Emmanuel Sanders lanzó y atrapó pases de touchdown, y los Broncos lograron dos intercepciones que devolvieron hasta la zona de anotación en el primer cuarto, para apabullar el jueves 45-10 a los Cardinals de Arizona.

Todd Davis se apoderó de un pase desviado del novato Josh Rosen y condujo el ovoide a las diagonales apenas en la segunda jugada del partido. Chris Harris Jr hizo lo propio en un recorrido de 53 yardas para anotar con 2:02 minutos restantes en el primer periodo, para que los Broncos (3-4) tomaran una ventaja de 21-3.

Denver cortó así una racha de cuatro derrotas consecutivas.

El linebacker Von Miller utilizó esta semana una palabra malsonante para advertir que los Broncos propinarían una patada a Arizona. Aunque la actitud deportiva no fue la mejor, la promesa se habría cumplido.

“Ni siquiera dije eso a los Cardinals. Se los dije a mis compañeros”, señaló Miller. “Simplemente creía que nos faltaba la confianza. Pensaba que no estaba siendo yo mismo, pero creo que eso fue lo mejor que pude decir para motivar a mis compañeros, y funcionó”.

El triunfo fue reconfortante para el entrenador Vance Joseph.

“Las últimas dos semanas habían sido muy difíciles”, comentó. “El domingo sufrimos una derrota muy dura. Tuvimos una semana breve, así que es bueno para nuestro equipo ganar un partido”.

Rosen vio interceptados tres de sus envíos y soltó dos balones en una noche que fue de pesadilla desde el comienzo. El quarterback abandonó renqueando el terreno tras ser capturado por quinta vez, en cuarta y 16, cerca del final del duelo.

“Obviamente no jugué a mi nivel. Ni siquiera me acerqué”, reconoció Rosen.

Los Cardinals (1-6), que perdían por 35-3 en el medio tiempo, cayeron a una foja de 0-4 en casa, algo que no les ocurría desde 1979, cuando jugaban en San Luis.