Joseph Blatter se mantiene como presidente de la FIFA pese al escándalo de corrupción que explotó esta misma semana, con la detención de varios de sus altos cargos.

En las elecciones para presidir el organismo, su contrincante, el príncipe jordano Alí Bin Al Hussein, renunció tras una primera ronda de votaciones este viernes en la que sólo había logrado 77 votos, frente a los 133 del suizo.

Aunque Blatter había ganado en esa primera ronda, la victoria era insuficiente y había que ir a una segunda votación, que ya no fue necesaria ante la renuncia del jordano.

Asumo la responsabilidad de recuperar la FIFA Será el quinto periodo de Blatter al frente del organismo, cargo en el que lleva desde 1998.

Blatter ha agradecido al príncipe jordano y a la FIFA el apoyo mostrado. No ha evitado referirse a los problemas de corrupción que atraviesa el organismo: "Tenemos que hacer más por el futbol".

"Asumo la responsabilidad de recuperar la FIFA, soy un hombre de fe y esperanzada, y creo que dios nos ayudará a traer de vuelta a la FIFA a su lugar, a donde debe estar, en una postura de fuerza, una FIFA robusta".

"Me gusta mi trabajo, no soy perfecto, pero juntos podemos hacer una buena labor", señaló.

Blatter dijo que esta elección supone un reto y agradeció la confianza gritando desde el estrado: "¡Vamos FIFA, Vamos FIFA!".

Detenidos por Suiza

Después de que la Justicia de Suiza, en coordinación con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, detuviera el miércoles en Zúrich a algunos directivos acusados de corrupción, el mandatario suizo, de 79 años, era favorito a repetir en el cargo que ostenta desde 1998, cuando sucedió al brasileño João Havelange, pese a que parecía que terminaría su carrera como máximo mandatario de la FIFA al final del cuarto mandato.

Al ser reelegido, empieza el quinto periodo de Blatter al frente de la FIFA, cargo que en los últimos ha estado salpicado siempre por la sombra de las malas acciones, sobre todo en las adjudicaciones a Rusia y Catar de los Mundiales de 2018 y 2022, principalmente sobre el segundo, que finalmente se disputará pese a la oposición de las ligas europeas en fechas invernales. La Comisión Ética de su organismo le eximió en su momento y ahora los investigadores han indicado que no está acusado de nada.

Ángel María Villar es un hombre afín al suizoLa UEFA solicitó el aplazamiento de las elecciones al entender que no es el mejor momento para que se celebren e incluso su presidente, el francés Michel Platini, pidió en la víspera la dimisión de Blatter, al que apoyó en las anteriores elecciones, pero con el que anda enfrentado ya desde hace tiempo. El organismo continental apoyaba al príncipe Alí Bin Al Hussein, aunque no en su totalidad: en federaciones representativas como la de Rusia hasta el presidente del país, Vladimir Putin, ha mostrado su confianza en Blatter.

El príncipe jordano quedó como el único obstáculo del actual presidente después de que los otros dos aspirantes, el holandés Michael van Praag y el exfutbolista portugués Luis Figo, se retirasen la semana pasada. Tercer hijo del rey Hussein de Jordania y actual vicepresidente de la FIFA, es además presidente de las federaciones de Jordania y de la WAFF (Federación de Fútbol de Asia Occidental).

La candidatura de Alí Bin Al Hussein pretendía que federaciones, jugadores, entrenadores, árbitros, aficionados y patrocinadores tuvieran más poder en el organigrama, del mismo modo que pretendía restaurar la credibilidad de la FIFA. Además, denunciaron este martes el ofrecimiento de 47 votos conseguidos de manera ilegal como prueba de transparencia.

Todo hacía indicar que Joseph Blatter volvería a ocupar el sillón presidencial, y no hubo sorpresa. Pese a todo lo sucedido el miércoles, las Confederaciones de África y de Asia dejaron claro públicamente que le votarían, lo mismo con el voto americano y de Oceanía, lo que convertía en casi milagroso que su rival pudiera evitar que obtuviera las dos terceras partes de las papeletas de los 209 asociaciones miembro que se encargaban de decidir si el fútbol mundial seguía su camino o decidía cambiar.