El irlandés Sam Bennett superó el martes a un grupo de velocistas de clase mundial y ganó la tercera etapa de la carrera ciclística París-Niza.

El ciclista del equipo Bora-Hansgroghe aceleró en el momento preciso para rebasar al noruego Alexander Kristoff y los alemanes John Degenkolb y Marcel Kittel. El australiano Michael Matthews fue quinto en el tramo mayormente plano de 190 kilómetros entre Chablis y Chalon-sur-Saone, a través del este de Borgoña.

El francés Arnaud Demare tuvo que conformarse con el sexto puesto en la etapa, pero retuvo la camiseta amarilla de líder antes de la crucial contra reloj el miércoles en Mont Broully.

"Yo estaba lleno de confianza, me sentía bien las piernas y buscaba una buena oportunidad. Con el apoyo del equipo, pude lograrlo", dijo Bennet, de 26 años, tras la victoria más significativa de su carrera hasta ahora. "Para ser honesto, yo peleé por mi posición para estar adelante y realmente no me fijé en lo que estaban haciendo los otros".