Carlos Bacca, marcado por el penal que malogró en la tanda mediante la que Inglaterra echó a Colombia del Mundial, fue sin embargo ovacionado el domingo durante un acto en su ciudad natal.

Bacca efectuó el quinto y último cobro de la serie, y el arquero Jordan Pickford lo detuvo. En el cuarto tiro desde los 12 pasos, había fallado también Mateus Uribe.

Pero en Puerto Colombia, la población donde nació Bacca, el público se mostró comprensivo y lo aclamó al recibir el fuego de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se realizarán del 19 de julio al 3 de agosto en la cercana Barranquilla.

"Queda mucho por recorrer, hay mucho Carlos Bacca en Europa y en la selección. Trabajaré siempre con la frente en alto y daré lo mejor de mí para conseguir todos los objetivos trazados", prometió Bacca, de 31 años y jugador del Villarreal de España.

En tanto, los habitantes de las vecinas poblaciones de Guachené y Caloto, se han mostrado orgullosos por el desempeño que tuvieron en Rusia los defensores Yerry Mina y Davinson Sánchez.

Mina convirtió tres dianas de cabeza, la tercera para el empate 1-1 en tiempo de descuento ante Inglaterra en el duelo de octavos de final. Ese tanto obligó a la prórroga, antes de que Colombia sucumbiera por 4-3 en la instancia de los penales.

"Estamos orgullosos de estos grandes hombres y les otorgamos en nombre de los caucanos (oriundos del departamento del Cauca), la medalla civil al mérito", anunció el gobernador local Oscar Campo Hurtado.

El ambiente de fiesta que se vivió durante los partidos de Colombia se reavivó el fin de semana con el regreso de Mina y Sánchez.

"El desempeño de Yerry es un orgullo para los habitantes de Guachené, para 50 millones de colombianos", manifestó su tío Eberth.