Atlético Nacional de Medellín rescindió el martes el contrato del delantero Dayro Moreno, quien se ha visto involucrado en algunos conflictos con sus compañeros.

La gota que derramó el vaso se presentó el domingo, durante un partido en casa ante Deportivo Cali, por la 14ta jornada del torneo Clausura local. A los 87 minutos, el árbitro Carlos Mario Herrera señaló un tiro libre en favor de Nacional, y le entregó el balón a Jeison Lucumí. Pero Dayro Moreno le arrebató el balón a su compañero, quien le propinó después un cabezazo en el rostro.

Lucumí fue expulsado del encuentro, que terminó empatado sin goles.

Cuando sonó el pitazo final, Moreno corrió al vestuario y sus compañeros de equipo intentaron sujetarlo para evitar un altercado mayor, mostraron las imágenes de televisión.

Nacional, dos veces campeón de la Copa Libertadores, presentó excusas públicas por lo sucedido y dio por terminado el contrato con Moreno, de 33 años. Además, por recomendación de la comisión disciplinaria del club se suspenderá a Lucumí una semana.

"En el caso del jugador Dayro Moreno la decisión es la de prescindir a partir de la fecha de sus servicios por justa causa. Esta medida obedece a las reiteradas faltas del jugador que afectan las normas de la institución, algunas de ellas recientes y que han sido de análisis por parte de la Comisión Disciplinaria en el transcurso de este año", indicó el club verde en un comunicado.

Antes del incidente con Lucumí, Moreno tuvo fricciones con el argentino Gonzalo Castelani. Se le acusó de indisciplina cuando Nacional era dirigido por el también argentino Jorge Almirón.

Moreno llegó a Nacional en la pasada temporada, en calidad de préstamo con opción de compra, procedente del club Tijuana de México. En 2017, fue goleador en el torneo Apertura con 14 dianas y en el Clausura con 11.

En el Clausura de este año, se destacaba con 10 tantos.

Moreno participó en las eliminatorias de los mundiales de 2010, 2014 y 2018. También compitió en la Copa América de 2011 y la Copa Centenario 2016.

Debutó con Once Caldas de Manizales en 2003 e hizo parte del plantel que ganó la Libertadores en 2004.

Pasó por el club de Manizales en tres ocasiones y jugó con Paranaense de Brasil, Steaua Bucarest de Rumania, Atlético Junior de Barranquilla y Millonarios de Bogotá. Alcanzó la condición de goleador con Caldas, Millonarios, Tijuana y Nacional.