El arbitraje en la NFL no fue un asunto que generó polémicas en la reunión formal de dueños de equipos que terminó el miércoles, dijo el comisionado Roger Goodell.

"En varias ocasiones se abordó el tema en el contexto de qué es lo que está queriendo proponer y aplicar el comité de competencia y cómo adaptar esas regulaciones", dijo Goodell.

Pero no hubo propuestas para tener discusiones formales sobre el tema durante la reunión de dos días.

El arbitraje ha sido un asunto bastante tirante en el que va de esta temporada, en parte debido a varios cambios de regulaciones, especialmente relacionados a jugadas en la que se zarandea al quarterback y el uso del casco al derribar a un contrario.

Las críticas por faltas pitadas han sido formuladas por casi todos: jugadores, entrenadores, dueños, prensa e hinchas. Alcanzaron un punto de ebullición el mes pasado, cuando Clay Matthews recibió dos faltas por excederse en el contacto con el pasador.

En general, las faltas pitadas por zarandear al pasador se han reducido desde que la comisión de competencia aclaró a los árbitros las técnicas que se usan en tales golpes durante una conferencia telefónica el mes pasado. Se señalaron 34 faltas por golpear al quarterback en las primeras tres semanas y 19 en las tres semanas siguientes tras la teleconferencia.

"Ellos siempre quieren consistencia", dijo Goodell, "pero siempre se tendrán decisiones que no son claras. El enfoque para tratar de proteger a jugadores indefensos es algo muy importante y estamos bastante comprometidos con eso".

Estas reuniones fueron mucho menos frenéticas que las del año pasado, cuando la NFL enfrentó las manifestaciones generalizadas de jugadores durante el toque del himno nacional para protestar por la injusticia racial y social.

"El enfoque ha sido la contribución que los jugadores hicieron a sus comunidades y ellos están trabajando en los temas para mejorar sus comunidades", dijo el comisionado.

La política que requiere que los jugadores se pongan de pie al costado de la cancha o esperen en los camerinos o túneles que dan a la cancha al momento de entonar el himno nacional ha estado en limbo desde que fue invocada unilateralmente por la NFL. También ha sido criticada fuertemente por el sindicato de jugadores. Goodell no dio señales de que algo fuera a cambiar este año con esa reglamentación.