Apasionados hinchas peruanos llenan las calles de Saransk

Daniel Etchevarría se enteró de que sufría una artritis severa en las rodillas poco después de que su amada selección de Perú se clasificó al Mundial, algo que no había conseguido en 36 años. El...

Daniel Etchevarría se enteró de que sufría una artritis severa en las rodillas poco después de que su amada selección de Perú se clasificó al Mundial, algo que no había conseguido en 36 años. El diagnóstico significaba que el contador peruano tendría poca capacidad de movimiento si hacía el viaje a Rusia para alentar al equipo nacional.

Pero no había modo de perderse este suceso, ni siquiera por estar confinado a una silla de ruedas durante el viaje.

Y cuando otros peruanos comenzaron a cantar a todo pulmón en el Fan Fest de Saransk, el hincha de 51 años se puso, vistiendo su camiseta “de la suerte” y con lágrimas en los ojos.

“Tenía que estar acá. Me siento un mensajero de Perú. No importa lo lejos que vayamos, ahí estaremos”, dijo Etchevarría, quien se trasladó de Lima a Rusa. “Yo estuve en el repechaje contra Nueva Zelanda que nos puso acá, y cuando Jefferson Farfán anotó el primer gol para que ganáramos 2-0, lloré y lloré y lloré”.

El sábado, día en que Perú enfrentaba a Dinamarca en su primer encuentro mundialista desde España 1982, Etchevarría figuraba entre 35.000 peruanos que invadieron la ciudad más pequeña entre las subsedes del Mundial. Los aficionados peruanos serían amplia mayoría en la Arena Mordovia de 44.000 butacas.

Como la mayoría de los peruanos, Etchevarría estaba escéptico acerca de la posibilidad de ver a Perú en el Mundial. La percepción cambió el año pasado, cuando una racha invicta que abarcó los últimos ocho partidos de la eliminatoria sudamericana catapultó a Perú al repechaje. Ese desempeño origina que algunos consideren a Perú como favorito para avanzar a la siguiente fase en el Grupo C.

Al igual que Etchevarría, Ángel Carranza gastó unos 10.000 dólares en el viaje. En su caso, voló desde Dallas para seguir a Perú en Saransk, Ekaterimburgo y Sochi. Permanecerá en Rusia más tiempo si Perú sigue adelante.

Carranza tuvo que hacer un sacrificio para emprender esta aventura: Vendió su Ford Mustang GT, para costeársela.

“Es una gran inversión, pero esperamos décadas para gastar nuestro dinero en esto”, comentó Carranza, quien trabaja precisamente como vendedor de autos. “El dinero va y viene Si yo no hubiera viajado acá no me lo perdonaría”.

Carranza vestía una camiseta del club Alianza de Lima. Iba acompañado por tres fanáticos peruanos, incluidos dos a quienes había conocido recién en un aeropuerto ruso.

Todos presenciaron el jueves, en el Fan Fest, el partido inaugural de la Copa del Mundo, en que Rusia trituró 5-0 a Arabia Saudí. Cantaron y entonaron un cántico, tan frecuente ahora en estas tierras, que incluso los lugareños se lo han aprendido.

“¿Cómo no te voy a querer, cómo no te voy a querer? ¡Si eres mi Perú querido, el país bendito que me vio nacer!”, dice el coro.

Claudia Rodríguez, profesora de 28 años, es una de las pocas mujeres en esta multitud peruana.

“Amo el fútbol, pero lo que amo más es este ambiente. Esto demuestra que los peruanos podemos superar nuestras divisiones”, comentó la joven, con una camiseta roja y un sombrero ruso. “Normalmente no tendríamos nada en común con los rusos, ellos son completamente distintos a nosotros en sus costumbres, su cultura y su lengua. Pero el fútbol une a todos”.

“Los peruanos amaremos siempre a Rusia de ahora en adelante, por los recuerdos de acá”.

El entusiasmo es contagioso. Maxim Izosimov, empleado del gobierno regional, se unió a los peruanos en el Fan Fest y proclamó: “Perú es mi segundo equipo”.

“Sus aficionados parecen más orgullosos de su equipo que nosotros de Rusia”, opinó Izosimov. “Nosotros no nos abrazamos, no nos besamos ni cantamos como ellos. Disfruté ser parte de su grupo... y estoy ansioso por ver a otros el sábado en el estadio”.

Izosimov estaba particularmente divertido con el ingeniero peruano de 28 años Daniel Gonzales, quien se recupera de un par de cirugías en la rodilla pero alzaba las muletas y las movía al ritmo de los cánticos.

“Tuve mala suerte una primera vez (con la rodilla), jugando fútbol. Hace tres semanas fue también mala suerte y la misma lesión volvió”, dijo Gonzales. “Si vuelvo a tener mala suerte, espero que sea después del Mundial. Voy con Perú hasta el final”.

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El periodista de la AP; Brett Martel contribuyó a este despacho.