El sudafricano Kevin Anderson ganó la primera edición del Abierto de Nueva York al derrotar el domingo 4-6, 6-3, 7-6 (1) al estadounidense Sam Querrey para obtener su cuarto título de la ATP.

El primer preclasificado y finalista del pasado U.S. Open dominó la muerte súbita después de un apretado tercer set, al ganar los primeros seis puntos y provocando que Querrey, segundo sembrado, azotara su raqueta en señal de frustración.

Anderson amanecerá el lunes como número nueve del mundo, el puesto más alto en su carrera, para extender su ascenso que comenzó en Flushing Meadows, cuando alcanzó su única final de un torneo de Grand Slam como el número 32 del mundo, el ranking más bajo para un finalista del U.S. Open desde se instituyó la clasificación en 1973.

Obtuvo su primer título en 2015, cuando tuvo su única otra aparición en el Top 10, lugar que mantuvo durante una semana en octubre. Anderson ganó cuatro partidos de tres sets de manera consecutiva durante el primer año del torneo realizado en el Nassau Coliseum.

Querrey permaneció con 10 títulos de la ATP y vio rota una racha de tres finales ganadas en fila. Habría alcanzado el número 11 del mundo con un triunfo.

Querrey había sostenido su servicio en 37 de 38 juegos esta semana hasta que Anderson le quebró en el segundo juego de la final para tomar ventaja de 2-0. Sin embargo, el estadounidense consiguió dos quiebres en el primer set para quedarse con el parcial.

El segundo set tuvo un inicio similar con Anderson consiguiendo un rompimiento en el segundo, pero esta vez sostuvo su juego en el tercero y tomó control del parcial con ventaja de 5-0.