América termina de humillar a Pumas y avanza

Con tantos de los colombianos Mateus Uribe y Andrés Ibargüen, América terminó de humillar a su rival capitalino Pumas, al vencerlo el sábado 2-1 en el partido de vuelta, con lo que consumó su pase a...

Con tantos de los colombianos Mateus Uribe y Andrés Ibargüen, América terminó de humillar a su rival capitalino Pumas, al vencerlo el sábado 2-1 en el partido de vuelta, con lo que consumó su pase a las semifinales del Clausura mexicano con un abultado marcador global de 6-2.

En otra serie, los Xolos vencieron como visitantes 2-1 a Monterrey para sentenciar su duelo de cuartos de final con un global a su favor de 3-2.

Uribe abrió el marcador al definir un gran contragolpe, que él mismo gestó, y que firmó después de recibir un pase del francés Jérémy Menez dentro del área a los cuatro minutos. Ibargüen cerró la cuenta con un soberbio disparo desde fuera del área a los 80.

Jesús Gallardo emparejó momentáneamente la vuelta por el conjunto universitario tras realizar una buena jugada individual, la cual concluyó con un disparo cruzado que terminó en las redes a los 44. Presas de la frustración ante su acérrimo rival, los auriazules tuvieron una noche aciaga al sufrir un par de expulsiones.

En total recibieron cinco tarjetas amarillas y dos rojas.

El dominio americanista fue claro hasta el tanto de Gallardo al final del primer tiempo. Desde el arranque mostraron iniciativa por tener el esférico.

Mateus recuperó la pelota en su campo y la condujo hasta los linderos del área rival, donde habilitó a Menez, quien se la regresó, para ampliar el global con un disparo de frente al arco, su mayor presión de la defensa.

Para los Pumas, que cayeron 4-1 en la ida como locales, el gol fue un duro golpe a sus aspiraciones, porque necesitaban ganar por cuatro tantos si aspiraban a seguir con vida en el campeonato. En cambio, con la desventaja se vino la presión y quedaron en desventaja numérica desde los 20 minutos, cuando el chileno Marcelo Díaz fue expulsado por reclamar decisiones al árbitro Marco Antonio Ortiz.

Con el boleto en la bolsa, América se dio el lujo de bajar su ritmo. Dejó de presionar a su rival y de tener incursiones ofensivas en el área universitaria. Con la displicencia azulcrema también llegó la falla de su zaga, que le permitió a Gallardo entrar al área por el sector izquierdo y sacar un zapatazo cruzado que venció al arquero argentino Agustín Marchesín cuando expiraba el tiempo para irse al descanso.

Los Pumas cerraron el duelo con nueve elementos después de que el ariete chileno Nicolás Castillo recibió la tarjeta roja por una jugada en la que levantó la pierna y golpeó a Edson Álvarez a los 70.

Ibargüen culminó la buena eliminatoria americanista con un golazo, tras sacar un derechazo desde fuera del área, que se metió en las redes auriazules a los 80.

Para los azulcremas es el segundo torneo consecutivo que alcanzan la fase de las semifinales, en la búsqueda de su decimotercer título en la era profesional en el balompié mexicano.

En Monterrey, el visitante Tijuana tomó rápido la delantera con tantos del ecuatoriano Miller Bolaños, a los cuatro minutos, y del argentino Juan Martín Lucero, a los 22, para eliminar a los “Rayados”.

Por Monterrey, descontó en la primera ofensiva de la segunda mitad el colombiano Dorlan Pabón, pero la reacción perdió fuerza y los dirigidos por el argentino Antonio Mohamed no pudieron hacer más tantos para evitar su eliminación.

Bolaños puso adelante a los fronterizos con un disparo desde fuera del área que golpeó a un zaguero y terminó en las redes en una de las primeras incursiones del equipo.

Los Xolos ampliaron muy rápido cuando el argentino Gustavo Bou luchó por el esférico y sacó un pase que Lucero mandó al arco para obligar, en ese momento, a los Rayados a hacer tres tantos, y no recibir otro, para avanzar.

Pabón dio un poco de esperanza a los locales después de aprovechar una serie de rechaces en el área y sacar un potente zurdazo a los 46 con el que el conjunto regio se puso en el marcador; después de ese descuido la defensa de los Xolos se endureció y limitó las aproximaciones regias.