Uno de los atractivos del ciclismo es que los aficionados no tienen que pagar por ver _y pueden estar tan cerca de los ciclistas como ellos quieran.

El deporte pagó caro ese acceso ilimitado el jueves cuando un grupo de espectadores indisciplinados interrumpió el más icónico ascenso del Tour de Francia.

Con los aficionados presionando a un pelotón demasiado cerca al final de las 21 curvas cerradas en el ascenso a Alpe d'Huez, el italiano Vincenzo Nibali se estrelló con una motocicleta de la policía, el tetracampeón Chris Froome recibió un contacto indeseado en su espalda y el poseedor de la casaca amarilla, Geraint Thomas, fue abucheado en el podio.

"El camino se fue estrechando y no había barreras. Estaban dos motocicletas de la policía. Cuando Froome aceleró, yo lo seguí, y me sentía bien. Luego desaceleramos y yo caí al suelo", explicó Nibali.

La mala actitud hacia Sky aumentó cuando Froome fue implicado en un caso de medicamento contra el asma que surgió en la Vuelta a España del año pasado _pese a que el británico fue exonerado a pocos días del inicio del Tour.

“Si a la gente no le agrada Sky y quiere abuchear, no hay problema. Que abucheen todo lo que quieran, pero que no afecten la carrera”, indicó Thomas. “No toquen a los ciclistas. No nos escupan. Den su opinión todo lo que quieran pero déjenos hacer nuestra carrera”.

Froome busca igualar el record de cinco títulos del Tour compartido por Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin.

Thomas, líder general, se despegó a velocidad de Froome _su compañero en Sky_ y de otro par de competidores para ganar la 12ta etapa y convertirse en el primer ciclista en la historia del Tour en llevarse el legendario ascenso a Alpe d'Huez vistiendo la casaca amarilla.

Lance Armstrong ganó una prueba individual contrarreloj hacia Huez en 2004 como líder general pero esa victoria luego fue eliminada por dopaje.

"Increíble. Nunca imaginé que ganaría aquí", afirmó Thomas. "Es una de esas cosas que van a quedarse conmigo por el resto de mi vida".

Pero Thomas reconoció que el accidente de Nibali opacó un poco su triunfo.

Thomas pasó sobre la llanta trasera de Nibali _cuando el italiano ya estaba en el suelo_ pero logró mantenerse. Nibali, el campeón de 2014, se levantó y continuó, pero terminó la etapa en el séptimo lugar, para luego ser trasladado a un hospital local para ser evaluado con una presunta lesión de espalda.

Tom Dumoulin cruzó la meta en el segundo lugar, dos segundos detrás de Thomas, mientras que Romain Bardet fue tercero, tres segundos abajo.

Froome, que terminó en el cuarto puesto y cuatro segundos detrás de Thomas, se negó a hablar con los reporteros al final de la etapa. Un aficionado que presuntamente lo golpeó durante la carrera fue esposado por la policía.

"Uno esperaría que los deportistas profesionales compitan y entretengan sin ser tocados o golpeados por el público", declaró el gerente general de Sky, Dave Brailsford. "Parte de la alegría de nuestro deporte es que el público puede estar muy cerca. Pero debemos tener en cuenta que si eso causa un impacto en la carrera, como lo hizo hoy con Nibali, entonces resulta excesivo".

Thomas amplió su ventaja sobre Froome en la tabla de posiciones general a un minuto y 39 segundos.

Ante las dudas sobre a cuál ciclista está apoyando Sky para que se lleve la victoria, fue una gran demostración de fortaleza de parte de Thomas, que durante años ha sido un leal teniente de su compatriota Froome.

La última y más temida de las tres etapas en los Alpes de este año, una ruta de 175,5 kilómetros (109 millas) inició en Bourg-Sant-Maurice y llevó al pelotón por tres desgastantes ascensos.

Dumoulin se encuentra en el tercer lugar general, 1:50 segundos detrás. Nibali es cuarto general, 2:37 minutos detrás.