Cuba se va en blanco del Mundial de atletismo por 1ra vez

Llevaba sobre las espaldas toda la responsabilidad de salvar el honor deportivo de su país. Con semejante peso, es muy difícil saltar.

Llevaba sobre las espaldas toda la responsabilidad de salvar el honor deportivo de su país. Con semejante peso, es muy difícil saltar.

Y Cuba se marchará del Mundial de atletismo sin presea alguna, lo que jamás le había ocurrido.

Lázaro Martínez, la última oportunidad del otrora brillante atletismo de la isla por extraer metal de Eugene, Oregon, fue último el sábado entre los 12 participantes de la final del salto triple.

Ostensiblemente nervioso, el saltador de 24 años cometió faltas en sus primeros tres intentos. En el segundo ni siquiera alcanzó a emprender el despegue. Sabiendo que el salto sería inválido, cayó de pie sobre la fosa de arena, antes de menear la cabeza y agitar los brazos, en señal de frustración.

En el tercero sí completó todo el movimiento. Se agachó y colocó las manos en las rodillas cuando se encendió la luz roja que anulaba el intento.

Su tercer intento nulo sentenció la eliminación.

La peor actuación de Cuba hasta ahora en un Mundial de atletismo se había registrado en 2017, en Londres, cuando Yarisley Silva rescató el bronce en el salto con pértiga. También en Helsinki 1983 los atletas cubanos obtuvieron una sola presea, la plata de Luis Mariano Delis en lanzamiento de disco.

Esta vez ha sido peor. Incluso antes de que se disputara la primera medalla mundialista, la delegación cubana lidió con la deserción de la lanzadora de jabalina Yiselena Ballar Rojas, quien abandonó el grupo durante la escala del vuelo en Miami.

La representación cubana quedó reducida así a 14 integrantes. Y en las competiciones, el podio se le negó.

Maykel Massó se quedó dolorosamente cerca de un bronce. Parecía tenerlo en el bolsillo hasta el último intento en el salto de longitud, cuando el chino Jianan Wang concretó una ejecución que le valió el oro, desplazando a los tres atletas que ocupaban los primeros sitios y dejando al cubano sin medalla.

Leyanis Pérez se ubicó también cuarta en el salto triple. Fueron las mejores posiciones ocupadas por los deportistas de la isla.

Con estos antecedentes, Martínez llegó a la final del salto triple. Sabía que la delegación cubana se encomendaba a sus credenciales: oro en el Mundial bajo techo efectuado este año en Belgrado y en el evento de la gira en Madrid, también en recinto cubierto.

El mejor papel de Cuba en la historia fue en Atenas 1997, cuando logró cuatro oros y una plata y se ubicó tercera del medallero, sólo detrás de Estados Unidos y Alemania. Los campeones mundiales en esa ocasión fueron Javier Sotomayor en salto de altura, Iván Pedroso en salto de longitud, Ana Fidelia Quirot en los 800 metros y Yoelbi Quesada en salto triple.

Aquella época de grandes figuras parece muy distante. También la de Alberto Juantorena, actual presidente de la Federación Cubana de Atletismo y monarca olímpico en los 400 metros en Montreal 1976.