Unidos en negociaciones, peloteros se dividen tras acuerdo

Los peloteros de las Grandes Ligas se mantuvieron unidos durante las negociaciones de un nuevo contrato colectivo. En cambio, hubo divisiones cuando llegó el momento de votar el acuerdo.

Los peloteros de las Grandes Ligas se mantuvieron unidos durante las negociaciones de un nuevo contrato colectivo. En cambio, hubo divisiones cuando llegó el momento de votar el acuerdo.

El subcomité de ocho integrantes que pareció estar más involucrado en las conversaciones de casi un año votó el jueves por 8-0 en contra de que se aprobara el contrato por cinco años. Los representantes de los jugadores, el grupo general que supervisa las negociaciones, votaron en cambio por 26-4 a favor.

Y ello dejó aprobado el convenio por 26-4, a la espera de su ratificación.

Ustedes pueden llamarlo división. Yo lo llamo diálogo y conversación saludables, dijo el viernes el líder sindical Tony Clark. Desde nuestro punto de vista, el proceso funcionó. Cada grupo, cada equipo y cada jugador han tenido una oportunidad de involucrar a su equipo y de expresar con su voz su voto particular en el marco de los otros 25 o 39 miembros de su club, diría yo.

Dan Halem, subcomisionado de las Grandes Ligas, firmó el jueves con Clark un memorándum de entendimiento de 182 páginas, el cual incorporaba 26 acuerdos tentativos que requieren revisiones al Convenio Básico y las Reglas de las mayores.

Los campamentos de entrenamiento se están abriendo para una campaña que comenzará con una semana de retraso, el 7 de abril, pero que conservará su calendario íntegro de 162 juegos por equipo.

Los peloteros del subcomité ejecutivo son veteranos que en su mayoría devengan salarios altos: Max Scherzer, pitcher de los Mets (43,3 millones de dólares en esta campaña); Gerrit Cole y Zack Britton, lanzadores de los Yanquis (con sueldos respectivos de 36 y 14 millones); Marcus Semien, pelotero de cuadro de Texas (25 millones); el boricua Francisco Lindor, campocorto de los Mets (32 millones); Jason Castro, cátcher de Houston (3,5 millones) y Andrew Miller, lanzador declarado agente libre (12 millones el año pasado).

Britton, Cole, Paxton, Scherzer y Semien son representados por Scott Boras, el agente más influyente de este deporte.

Entre los 1.670 peloteros que aparecieron en una nómina de las mayores este año, 1.145 ganaron menos de un millón de dólares, incluidos 771 con menos de medio millón y 241 con menos de 100.000.

Las voces de esos peloteros que devengan salarios menores se reflejan en la votación del grupo de 38 integrantes.

Los miembros del subcomité que se involucraron de principio a fin, que empujaron para lograr las ganancias que todos queríamos, ofrecieron su voto ante el marco de ese sistema democrático, dijo Clark.

El comité difiere demográficamente del grupo más grande de jugadores. Siete de los ocho integrantes nacieron en Estados Unidos. La excepción es Lindor.

No hay otro latinoamericano. Tampoco asiáticos.

Más allá del subcomité y más allá de los representantes de los jugadores, hay discusiones con los peloteros que tienen preocupaciones que les afectan directamente. Esas conversaciones se han realizado, y esos representantes de los jugadores y los miembros del subcomité escucharon, como parte de esas conversaciones", dijo Clark.

Baste decir que hemos tenido más reuniones que las reportadas. Ha habido mucha participación y mucha discusión. Se han escuchado y se seguirán escuchando las inquietudes de cada pelotero, sin importar de dónde viene.

El acuerdo eleva el tope del llamado impuesto al lujo de 210 millones a 230 en este año, y a 244 en 2026. El salario mínimo se incrementa de 570.500 a 700.000 dólares este año, con alzas anuales de 20.000 dólares.

Además, se establece un fondo de bonificaciones por 50 millones de dólares para jugadores que no están todavía en condiciones de ir al arbitraje salarial.