Cornet accede a cuartos en Australia, su 63er Grand Slam

Cornet empezó la temporada de 2022 vislumbrando el momento del retiro y que era ahora o nunca para dar un zarpazo en un Slam.

Cornet empezó la temporada de 2022 vislumbrando el momento del retiro y que era ahora o nunca para dar un zarpazo en un Slam.

No sé si eso me ha ayudado", señaló. Nada más que me dije que tenía que buscarlo para que fuera realidad. Quizás dejarlo en manos del destino. La verdad es que no sé".

El partido estrella de la jornada en el cuadro masculino fue en la Margaret Court, donde Daniil Medveded, último campeón del Abierto de Estados Unidos, Daniil Medvedev, 6-2, 7-6 (4), 6-7 (4), 7-5, sometió a Maxime Cressy, 70 en el ránking.

Medvedev, segundo preclasificado, intenta ser el primer hombre en el formato actual de abiertos que gana su segundo título individual de un major en el siguiente Grand Slam. Ahora está a tres victorias de lograrlo.

Medvedev fue finalista en Australia el año pasado, pero vengó ese revés con una victoria sobre Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia. Djokovic no defiende su título en Melbourne, después de haber sido deportado por no cumplir las estrictas normas australianas de vacunación contra el COVID-19.

El estilo de Cressy causó algo de frustración a Medvedev, que dijo al final del cuarto set que estaba siendo el día con menos suerte que he tenido en mi vida. Su suerte cambió deprisa. Tras salvar ocho oportunidades de break point en el set, el estadounidense Cressy vio roto su servicio en ese juego y Medvedev resolvió el partido.

Se enfrentará al noveno preclasificado Felix Auger-Aliassime. El canadiense venció 2-6, 7-6 (7), 6-2, 7-6 (4) a Marin Cilic, el croata que se coronó en el US Open de 2014. Medvedev venció a Auger-Aliassime en las semifinales del año pasado en Flushing Meadows.

El italiano Jannik Sinner (11mo cabeza de serie), puso fin a las esperanzas australianas en el cuadro masculino al imponerse 7-6 (3), 6-3, 6-4 a Alex de Miñaur (32do). Su rival de turno Tsitsipas, subcampeón de Roland Garros el año pasado.

La temperatura alcanzó los 34 grados Celsius (93 grados Fahrenheit), y se permitieron descansos adicionales a los jugadores para lidiar con el calor.

Cornet usó bolsas de hielo en la cabeza y toallas frías en el cuello durante las pausas, procurando refrescarse.

Después de 30 minutos jugando, me sentía abrumada", dijo Cornet. Estaba todo borroso y mis manos temblaban.