Escándalo por final prematuro en partido de Copa Africana

El árbitro en el partido entre Malí y Túnez en la Copa Africana de Naciones desató el caos el miércoles al pitar prematuramente dos veces el final del encuentro.

El árbitro en el partido entre Malí y Túnez en la Copa Africana de Naciones desató el caos el miércoles al pitar prematuramente dos veces el final del encuentro.

Lo ocurrido provocó el malestar del cuerpo técnico de Túnez, el equipo perdedor, y también planteó la absurda posibilidad de que el partido se tuviera que reanudar con otro árbitro para cumplir con los minutos que no se jugaron.

También levantó sospechas debido a que el silbante involucrado fue suspendido provisionalmente por la Confederación Africana en 2018 tras ser acusado de amaño de partidos y corrupción.

El árbitro zambiano Janny Sikazwe pitó el final por primera vez cuando habían transcurrido 85 minutos del choque que puso en marcha el Grupo F en Limbe. Malí ganaba 1-0. Sikazwe pareció darse cuenta de su error y ordenó que el partido se reanudase de inmediato.

Sikazwe tuvo tiempo para expulsar al delantero maliense El Bilal Touré a los 87 minutos por una violenta entrada. Pero Sikazwe volvió a pitar el final casi un minuto antes de cumplirse los 90 reglamentarios, de acuerdo con el cronómetro en el estadio y la transmisión televisiva. Malí salió airosa por 1-0.

El final prematuro enfureció al seleccionador tunecino Mondher Kebaier, así como a sus auxiliares. Kebaier ingresó a la cancha para discutir con el árbitro, señalando a su propio reloj. El referí tuvo que ser escoltado para poder escapar de los furiosos tunecinos.

También se tanteó la posibilidad reanudar el partido. Dirigentes se reunieron en la cancha durante media hora para analizar la situación.

Los jugadores de Malí debieron regresar al campo y evidenciaron su malestar por lo ocurrido. Empezaron a calentar, mientras que los jugadores de Túnez seguían en el camerino.

Pero los jugadores de Malí terminaron aplaudiendo a sus hinchas y se retiraron por segunda vez.

La Confederación Africana de Fútbol no proporcionó de inmediato una explicación sobre lo ocurrido, pero se dio por hecho que Malí sería acreditado con el triunfo 1-0.

Sikazwe fue suspendido en 2018 por su actuar en un partido en un partido de clubes africanos. Había sido parte del grupo de árbitros durante la Copa Mundial de Rusia ese mismo año.

Ibrahima Koné firmó el único gol al convertir un penal a los 48 minutos.

Túnez pudo empatar mediante un penal cerca del final, el cual fue señalado tras la intervención del VAR para confirmar una mano. El capitán tunecino Wahbi Khazri se encargó de la ejecución, pero su disparo fue repelido por el arquero Ibrahim Mounkoro.

Malí resistió con 10 hombres tras la expulsión de Touré y durante el tiempo que otorgó Sikazwe.

Fue un jornada agitada para Malí. La agencia noticiosa de Camerún informó fuerzas rebeldes y soldados del gobierno se enfrentaron en la localidad donde el seleccionado se aloja durante el certamen. La agencia dijo que dos personas y otras cinco resultaron heridos en los combates entre separatistas y fuerzas gubernamentales en Buea. Gambia también se encuentra hospedada en el pueblo, a unos 20 kilómetros (12 millas) de la ciudad sede de Limbe.