Jaguars despiden a su entrenador tras gestión caótica

La caótica aventura de Urban Meyer en la NFL terminó después de apenas 13 partidos, con dos victorias.

La caótica aventura de Urban Meyer en la NFL terminó después de apenas 13 partidos, con dos victorias.

Los Jaguars de Jacksonville destituyeron a su entrenador el jueves por la madrugada, tras una serie de tropiezos dentro y fuera del terreno.

El dueño Shad Khan tomó la decisión unas horas después de que Josh Lambo, exjugador de Jacksonville, dijo a un diario de la Florida que Meyer lo pateó durante una práctica en agosto.

Fue otro episodio bochornoso para el entrenador, tres veces campeón nacional en el nivel colegial, quien fracasó en su intento de lograr la transición a la NFL.

Meyer se une al exentrenador de Atlanta, Bobby Petrino, como los estrategas colegiales cuyas carreras en la NFL naufragaron con una rapidez increíble.

Petrino renunció en diciembre de 2007 para tomar las riendas de Arkansas. En aquel momento tenía un récord de 3-10.

Meyer se marcha sin completar la campaña, con un registro de 2-11. Los Jaguars se volvieron absolutamente inofensivos tras su semana de descanso.

Promediaron apenas 9,1 puntos en los últimos siete duelos bajo el mando de Mayer, Los últimos cinco compromisos de esa racha terminaron en derrota.

El coordinador ofensivo Darrell Bevell fungirá como interino durante los últimos cuatro duelos de la campaña, comenzando con el del domingo ante Houston (2-11).

Los problemas de Meyer fueron incluso peores fuera del emparrillado. Trató de manejar a un equipo profesional como si estuviera en un campus universitario.

Los letreros y conferencias motivacionales contrastaron con su insistencia en culpar a los asistentes por las derrotas, en lugar de responsabilizar a los adultos que estaban jugando.

A finales de septiembre, tras un partido de jueves por la noche en Cincinnati, Meyer decidió quedarse con su familia en vez de volar de regreso con el equipo.

La noche siguiente, fue captado en video mientras una mujer semidesnuda bailaba frente a él dentro de un bar de Columbus, Ohio.