Liga Premier autoriza a Newcastle pactar patrocinios saudís

Los nuevos dueños sauditas de Newcastle podrán firmar acuerdos de patrocinios en el reino luego que la Liga Premier aprobó nuevas reglas tras un breve veto a este tipo de contratos con el fin de ev...

Los nuevos dueños sauditas de Newcastle podrán firmar acuerdos de patrocinios en el reino luego que la Liga Premier aprobó nuevas reglas tras un breve veto a este tipo de contratos con el fin de evitar la posibilidad de inflar los ingresos.

Después de que el fondo soberano de Arabia Saudita asumió el control del Newcastle, sus rivales aprobaron de manera precipitada en octubre un veto para que cualquier club firme acuerdos comerciales con empresas ligadas a los inversores. Se buscaba evitar que los fondos fueran utilizados de manera injusta para cumplir con las regulaciones financieras.

Pero el martes los equipos de la Liga Premier aprobaron en una reunión un nuevo reglamento que permite los patrocinios de empresas asociadas a los dueños de los clubes, aunque tendrán que ser aprobados por la comisión de competencia del torneo inglés.

La Liga Premier determinará si los acuerdos, como patrocinios en las camisetas y derechos de nombre en los estadios, fueron negociados a un precio justo y que el equipo generaría los mismos ingresos de contratos similares sin inflar las cifras. La liga evaluará el valor del acuerdo con una base de datos de transacciones similares, además de consultar con asesores independientes.

Los rivales de la Premier tienen preocupación que Newcastle haría uso de acuerdos de patrocinio de empresas vinculadas para ajustarse a las reglas de fair play y que se establecieron para evitar que los clubes más ricos gasten de manera desenfrenada. De acuerdo con las reglas de la liga, ningún equipo puede tener deudas mayores a los 105 millones de libras (144 millones de dólares) en un periodo de tres años.

El fondo soberano de Arabia Saudita adquirió el 80% del Newcastle y con lo que llegó a su fin el control del magnate Mike Ashley. El fondo presentó a la Premier garantías legales vinculantes de que el reino no es dueño del equipo, aunque no pudieron argumentar públicamente cómo es posible cuando el príncipe heredero de Arabia Saudita lidera la directiva de la compañía y que incluye en su mayoría a ministros del gobierno.