Adam Ondra, un gruñón llamado a colgarse una medalla de oro

Los levantadores de pesas son tal vez lo que más ruido hacen, soltando tremendos gruñidos cuando elevan las pesas por sobre sus cabezas.

Los levantadores de pesas son tal vez lo que más ruido hacen, soltando tremendos gruñidos cuando elevan las pesas por sobre sus cabezas.

Muchos tenistas emiten también gruñidos al pegarle a la pelota.

El aullido más fuerte de los Juegos Olímpicos de Tokio, no obstante, bien podría resultar el astro de uno de los programas nuevos de la justa.

Adam Ondra es considerado el mejor escalador del mundo y candidato firme a la medalla de oro de ese deporte, que debuta en los juegos.

Y es un gritón de primera.

Tal vez no se vea bien, pero me ayuda, afirma Ondra.

Algunos estudios científicos indican que podría tener razón.

Sea como sea, los resultados hablan por sí mismos.

Ondra es la estrella indiscutida de la trepada de rocas y muros, un checo de extremidades largas que parece una araña en su red.

A los 28 años, ha escalado más rocas difíciles que nadie, como Silence, Change y Pure Imagination. Ascensos que dejan a otros competidores en tierra firme, rascándose la cabeza.

Ganó cuatro mundiales y es considerado el mejor escalador bajo techo.

Es probablemente el más ruidoso también.

Hay otros escaladores que se hacen oír, como el estadounidense Chris Sharma y el alemán Alex Megos.

Pero lo de Ondra está en otro nivel, lo mismo que las rocas que trepa.

El Silence 2017 es considerada la escalada de roca más difícil del mundo, ubicada en una cueva noruega con una dificultad de 9c. Un equipo filmó la escalada de Ondra, en la que abundaron acciones imposibles (en una ocasión quedó colgando de un pie). Y documentó sus gritos.

Los gruñidos de Ondra ya son legendarios en este deporte y se los usa como tonos de llamadas telefónicas, GIFs y en mezclas musicales (mashups).

Si me enfoco en cierto movimiento y grito, sé que estoy respirando al 100%, explica Ondra.

Probablemente tenga razón.

Los tenistas pegan gruñidos desde hace años y se dice que eso le da más fuerza y ritmo a sus golpes. De hecho, los gritos, aullidos y gruñidos están siendo usados cada vez más en distintos deportes.

Y esto tiene algunas bases científicas.

En un estudio del 2014 publicado por International Journal of Exercise Science, 30 personas apretaron un aparato tres veces y se midió la fuerza con que lo hacían mientras gritaban, exhalaban con fuerza o inhalaban pasivamente. Comprobaron que cuando gruñían, apretaban con un 25% más de fuerza. Al soltar el aire, lo hacían con un 11%.

En otro estudio del 2015, 30 personas saltaron lo más lejos posible soltando el aire con fuerza y también gritando. La distancia aumentaba un 5% cuando gritaban.

Ambos estudios, llevados a cabo por la Universidad de Drexel, atribuyeron la fuerza asociada con los gritos a una mejor respuesta del sistema nervioso empático.

Los alaridos surgen cuando estoy al límite, dijo Ondra.

Ondra estuvo bastante contenido en las preliminares del martes. Pero eso podría cambiar en la final del jueves, sobre todo si se encuentra en una situación comprometida y debe apelar a toda su fuerza para salir adelante... a los gritos.