Carapaz le da Ecuador su primer oro en el ciclismo olímpico

se congregasen a lo largo de la autopista hasta la meta. Se estableció un tope del 50% de la capacidad del recinto, donde 11.00 aficionados ocuparon una de las rectas más largas del automovilismo de...

se congregasen a lo largo de la autopista hasta la meta. Se estableció un tope del 50% de la capacidad del recinto, donde 11.00 aficionados ocuparon una de las rectas más largas del automovilismo deportivo.

¿Cuán ansiosos estaban por poder ver algo de acción en estos Juegos tras ser aplazados el año pasado? Muchos se apersonaron siete horas antes de la largada, pasando casi todo el tiempo calcinándose bajo un sol abrasador.

Una vez iniciada la carrera, el campeón defensor Greg van Avermaet, quien emergió victorioso en la playa de Copacabana en 2016, se puso al frente. El belga propuso un ritmo endiablado en las laderas del Monte Fuji, sacrificándose para beneficiar a sus compatriotas van Aert y Remco Evenepoel.

Eslovenia también apretó con Pogacar y Primoz Roglic, quienes eran los grandes favoritos antes de la carrera.

Otro corredor con aspiraciones de podio, el británico Geraint Thomas, sufrió una fea caída al final del primer ascenso. Con el hombro sangrante, el campeón del Tour 2018 terminó abandonando a falta de 60 kilómetros.

El pelotón se fue achicando por el rigor de las alturas del Fuji, el calor y la humedad sofocantes y el ritmo brutal de la carrera.

Pero lo mejor empezó al encarar las pronunciadas subidas del puerto de Mikuni, donde las gradientes de hasta 17% dejaron fundidos a decenas de corredores.

Pogacar finalmente lanzó un ataque y, al inicio, sólo dos corredores se atrevieron a seguirle: Woods y McNulty.

El trío fue cazado poco antes de llegar a la cima, y una docena de corredores acabó en la pugna por las medallas.

Y Carapaz fue quien terminó subiendo a la cúspide del podio.