El mítico Budokan vuelve ser el foco del judo olímpico

particularmente en el judo, la disciplina que surgió en el país y con un enorme arraigo.

particularmente en el judo, la disciplina que surgió en el país y con un enorme arraigo.

También ha sido escenario de eventos deportivos de dudosa pureza, como la absurda pelea Muhammad Ali disputó contra el luchador profesional japonés Antonio Inoki en junio 1976 con reglas especiales que ahora son consideradas como precursoras de las artes marciales mixtas.

El Budokan también ha sido escenario de conciertos musicales, recibiendo a casi todos los grandes talentos de los últimos 50 años.

Los Beatles fueron la primera banda de rock que se presentó ahí en 1966, para cinco memorables recitales. Iconos de la música, de Bob Dylan y ABBA a Frank Sinatra y Led Zeppelin se han presentado en la arena. Dylan, Cheap Trick, Ozzy Osbourne y Blur sobresalen entre los numerosos artistas que han grabados discos en vivo debido a su combinación de excelente acústica y el comportamiento entusiasta y respetuoso de los japoneses.

Este fin de semana, el Budokan será donde los japoneses puedan empezar a sentirse mejor por el atribulado proceso de recibir estos Juegos Olímpicos, remecidos por escándalos y esencialmente irreconocibles por la pandemia de coronavirus al prohibirse la presencia de público.

Pero casi 57 años después que el Budokan fue sede del debut olímpico del deporte, las gradas vacías reciben al deporte concebido en Japón. El escenario complace en especial a los tradicionalistas como Adams: el tatami del Budokan fue instalado en una plataforma levantada, al igual que en 1964.

Naohisa Takato (60 kg, hombres) y Funa Tonaki (48 kg, mujeres) tendrán como visión entusiasmar a sus compatriotas conquistando las primeras medallas de oro del país en estos Juegos. La prensa japonesa se ha enfocado en particular con sus judokas que competirán en el primer día, resaltando que un par de oros podrían alterar la marcada ambivalencia del público.