Tour: Van Aert manda en Ventoux, Pogacar sigue como líder

acabó recibiendo oxígeno tras ganar la etapa en el Ventoux en 1970, Van Aert emergió victorioso en un sin precedentes doble ascenso al mítico Gigante de Provence.

acabó recibiendo oxígeno tras ganar la etapa en el Ventoux en 1970, Van Aert emergió victorioso en un sin precedentes doble ascenso al mítico Gigante de Provence.

Van Aert fue parte de un grupo de fuga que se armó al inicio del recorrido de de casi 200 kilómetros en el sur de Francia, y que incluyó un sin precedentes doble acento a la mítica montaña conocida como el Gigante de Provence".

Yo sé que no soy el mejor escalador, pero cuando estoy en mi día sé que tendré buenas posibilidades", dijo Van Aert.

El líder general Tadej Pogacar quedó cuarto, con un retraso de 1 minuto y 38 segundos, para retener el ˜maillot™ amarillo.

Pero por primera vez desde el inicio de la carrera, Pogacar mostró cierta fragilidad al ser brevemente por Jonas Vingegaard cerca del pico en el ascenso al Ventoux.

Todo fue un susto. El esloveno logró borrar el déficit de 38 segundos en la bajada.

No pude mantenerme enganchado en lo más alto, fue demasiado, reconoció el esloveno. Fue un día muy duro y caliente.

En la clasificación general, Pogacar mantiene una diferencia de 5 minutos y 18 sobre su perseguidor inmediato, el colombiano Rigoberto Urán. El danés Vingegaard marcha tercero, a 5:32 del líder.

Tuve que mantenerme calmada y encontrar un nuevo ritmo, dijo Pogacar. No entré en pánico, eso fue lo positivo.

Con 26 años, Van Aert es un todoterreno del ciclismo. Sabe desempeñarse con destreza en los sprints, ascenso y cronometradas, pero su asignación en este Tour era ser escudero de Primoz Roglic, el líder de Jumbo-Visma.

El excampeón mundial de ciclocrós acabó recibiendo más protagonismo por parte de su equipo tras el retiro de Roglic del Tour la semana pasada, y fue por todas por la vitoria de etapa.

Van Aert se escapó en solitario durante el segundo ascenso al Ventoux, a 11 kilómetros del pico, alejándose de sus compañeros de fuga.

Mantuvo su ventaja intacta en el prolongado descenso, sonriendo a las cámaras al acercarse a la localidad de Malaucene.

Fue la cuarta victoria de etapa de van Aert en un Tour.