Brasil, con ambiente inestable, visita a Paraguay

¿Se va el técnico? ¿Jugadores en rebeldía? ¿Qué pasa con la Copa América?

¿Se va el técnico? ¿Jugadores en rebeldía? ¿Qué pasa con la Copa América?

La selección que galopa en la cima de las eliminatorias mundialistas de Sudamérica se encuentra en un ambiente muy enrarecido al tocarle el martes visitar a Paraguay.

El entorno de la Verdeamarela es un hervidero por el aterrizaje de emergencia en su territorio de la Copa América en medio de la pandemia del coronavirus y el relevo sorpresivo del presidente del fútbol brasileño Rogerio Caboclo por una denuncia de supuesto acoso sexual.

Mientras tanto, el equipo de Tite marcha a paso redoblado en las eliminatorias para Qatar 2022: foja intachable de 15 puntos en cinco partidos, liderando en solitario la tabla.

Argentina le escolta con 11 y Ecuador está tercero con nueve puntos. Paraguay es cuarto con siete, al igual que Uruguay y Colombia pero los guaraníes van adelante por mejor diferencia de goles.

Después de la victoria brasileña 2-0 ante Ecuador en viernes en Porto Alegre por las eliminatorias, Tite dijo que él y sus jugadores se pronunciarán el martes sobre la participación o no del conjunto nacional en la Copa América. Tite subrayó que no dirían más nada porque quieren enfocarse en el partido contra Paraguay.

Al preguntársele el lunes sobre si seguirá al mando durante la Copa América, Tité esquivó responder. Durante una rueda de prensa el lunes en Asunción, y luego que medios brasileños informaron que los jugadores del seleccionado habían aceptado disputar el torneo, el timonel declinó responder a preguntas sobre el tema.

En medio de todo, el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Rogério Caboclo, fue suspendido 30 días tras una denuncia de acoso sexual de una trabajadora de la entidad.

La Copa América debía disputarse a partir del 13 de junio en Colombia y Argentina, pero la emergencia sanitaria por la pandemia en ambos países, aunado a protestas antigubernamentales en Colombia, forzó a un cambio de sedes. La CONMEBOL trasladó el torneo a Brasil con el apoyo del gobierno del presidente Jair Bolsonaro y la CBF.

Brasil es uno de los países más afectados por el coronavirus con unos 472.000 fallecidos, de acuerdo con informes de las autoridades de salud pública.

Paraguay, por su parte, sacó un empate sin goles frente a Uruguay en el estadio Centenario de Montevideo para mantenerse en la zona de clasificación directa.

Tanto en la capital uruguaya como en Porto Alegre el videoarbitraje fue protagonista.

Brasil ganaba 1-0 cuando Neymar convirtió un penal en los descuentos para poner cifras definitivos, pero tras una segunda ejecución. El primer tiro fue detenido por el portero rival Alexander Domínguez, pero por indicación del VAR se repitió el disparo porque el arquero no tenía los pies sobre la línea final, como mandan las reglas.

Uruguay, por su lado, sufrió porque los encargados del VAR informaron al árbitro Wilmar Roldán, quien no revisó las acciones, que el gol de Jonathan Rodríguez estuvo viciado por posición adelantada del lateral Matías Viña quien habría entorpecido la visual del portero paraguayo Antony Silva.

Al día siguiente, la comisión de árbitros de la CONMEBOL resolvió suspender por tiempo indeterminado al árbitro del VAR Nicolás Gallo y al juez de línea Miguel Roldán por presunta negligencia en sus funciones.

El último enfrentamiento entre ambos seleccionados en eliminatorias mundialistas en Asunción se saldó con un empate 2-2 en marzo de 2016.

Brasil "posee figuras de mucha calidad en ataque, entonces haremos lo mejor para tener la posesión de la pelota, dijo Eduardo Berizzo, el técnico argentino de Paraguay.

Agregó que su equipo es intenso y solidario pero veremos si nuestros laterales encuentran la profundidad para que no haya desconexión entre defensa y ataque.

Berizzo dio a entender que podría recurrir a un 4-4-2, con el mediapunta Miguel Almirón como delantero.