Por la mínima, Chelsea vence a Man City y gana la Champions

Chelsea conquistó la Liga de Campeones por segunda vez en la historia el sábado, con un triunfo de 1-0 sobre el Manchester City, gracias a un tanto de Kai Havertz en el primer tiempo de un partido e...

Chelsea conquistó la Liga de Campeones por segunda vez en la historia el sábado, con un triunfo de 1-0 sobre el Manchester City, gracias a un tanto de Kai Havertz en el primer tiempo de un partido en que el sobreanálisis de Pep Guardiola pareció resultar costoso de nuevo.

Havertz persiguió un balón filtrado a la perfección por Mason Mount y saltó para eludir la salida del arquero brasileño Ederson Moraes, antes de empujar el balón hacia el arco desguarnecido a los 42 minutos.

Chelsea añadió este título al conseguido en 2012, que fue su primero en el máximo certamen europeo. Es el 13er equipo en la historia que ha ganado el certamen más de una vez.

Thomas Tuchel, entrenador del Chelsea, se apoderó del trofeo un año después de perder la final con el París Saint-Germain ante el Bayern Múnich.

El largo y penoso camino pavimentado con millones de dólares que el City ha debido recorrer en busca de ser monarca de Europa sigue incompleto. Guardiola lamentará probablemente haber remendado la alineación habitual con la que llegó al duelo por el título y estuvo cerca de un triplete de títulos, como los que solía lograr como estratega del Barcelona.

El innovador estratega español, quien sigue buscando su tercer cetro en la Champions y el primero desde 2011, ha sido criticado en los años recientes por hacer planteamientos tácticos demasiado rebuscados en los grandes partidos, confundiendo a sus jugadores y malogrando el desempeño de sus conjuntos.

Justo eso pareció ocurrirle en Oporto.

Se esperaba que el City comenzara sin un delantero ”Guardiola había preferido esa alternativa en los partidos de eliminación directa del torneo. Pero fue una sorpresa ver que los Citizens prescindieron también de algún especialista en la retención del balón en el medio campo.

La ausencia de Fernandinho o Rodri desestabilizó al City, que lució irreconocible respecto del conjunto que dominó la temporada inglesa, coronándose en la Liga Premier y en la Copa de la Liga.

Ilkay Gundogan, el mejor anotador del City en la campaña y una revelación como volante de ataque debió concentrarse en apuntalar el medio campo. Y pasó penurias en labores defensivas.

En el gol del Chelsea, Mount tuvo de hecho el tiempo y el espacio para calcular su pase de precisión milimétrica, desde su propia mitad del campo y hacia el corazón de la zaga del City, partida a la mitad por un avance del alemán Timo Werner.

En vez de llegar a Werner, el balón arribó a la zona de su compatriota Havertz. Ederson salió desbocado con intenciones de achicar y alcanzó a rozar el balón con una mano.

Pero Harvetz recuperó el equilibrio y definió con serenidad gélida.

Fue todo lo que requirió el Chelsea en un partido en que City jamás tuvo el control del que suele jactarse Guardiola.

Tuchel, otro entrenador conocido por su astucia, fue el claro ganador de este ajedrez, ante un rival al que suele calificar como el referente para todos los demás técnicos.