La llama olímpica de Tokio no recorrerá calles de Hiroshima

en las últimas semanas.

en las últimas semanas.

Los organizadores advirtieron previo al inicio del relevo que los cambios y retrasos eran previsibles por la pandemia.

Lo seguro es que no tendremos un recorrido en las rutas públicas debido a que estamos tratando de reducir las salidas, y ahora estamos viendo cómo hacer una ceremonia sin sacar la llama a las calles con los organizadores", dijo Yuzaki el lunes.

El relevo de la llama empezó el 25 de marzo en el noreste de Japón y debe culminar el 23 de julio con la ceremonia de apertura en el Estadio Nacional de Tokio.

La capital japonesa y otras regiones se encuentran en un estado de emergencia vigente hasta el 31 de mayo.

Japón ha atribuido 11.000 decesos al COVID-19, pero los nuevos casos del virus y sus variantes han subido en Tokio y en Osaka, la segunda región metropolitana más poblada del país.

El relevo es auspiciado por Toyota y Coca-Cola y ha continuado, pese a que el año pasado se solicitó su cancelación para ahorrar dinero. Involucra la participación de 10.000 corredores en todo Japón, procurándose evitar aglomeraciones de público en las calles y que se acate el distanciamiento social.

El presidente del Comité Olímpico Internacional Thomas Bach se vio obligado esta semana a cancelar una visita a Hiroshima para recibir la antorcha, un paso en falso al acercarse las justas. Tanto el COI como los organizadores reiteraron que los Juegos de Tokio serán seguros para los espectadores y deportistas.

Yuzaki señaló que el incremento de los casos ha sido tan vertiginoso que pronto podría convertirse en una situación de emergencia si la población no reduce sus actividades.

El lunes, la agencia noticiosa Kyodo informó que las prefecturas de Hyogo y Okayama también sacarían la llama de las calles.