Daniel Suárez deja una huella histórica en NASCAR

una transición bien intencionada que se vio interrumpida por una inoportuna situación.

una transición bien intencionada que se vio interrumpida por una inoportuna situación.

¡Tenemos una bandera amarilla, amigos!, dijo Suárez.

Fue un momento histórico para NASCAR, que desde su fundación en 1948 ha tenido problemas para crear un poco de diversidad. NASCAR nació de la necesidad de organizar el auge de las carreras de autos originado por los contrabandistas de licor ilegal y los mecánicos que volvían a casa de la Segunda Guerra Mundial con la habilidad para construir autos de carreras.

La participación en NASCAR era casi de manera unánime de hombres blancos. Elias Bowie, en 1955, fue el primero de apenas ocho pilotos de raza negra que hayan competido en el nivel más alto de NASCAR; Sara Christian participó en el debut de la Copa en 1949 y sigue siendo una de apenas 16 mujeres en manejar en el máximo nivel del serial.

No se estableció un programa oficial de diversidad y desarrollo hasta 2004, y su éxito ha sido esporádico. Sólo cuatro nombres han llegado a la Cup Series: Aric Almirola, es estadounidense de ascendencia cubana; Kyle Larson que es japonés-estadounidense; Wallace, el único piloto de raza negra con asiento completo en NASCAR; y Suárez, el único campeón nacional hispano en la historia de NASCAR.

El viaje de Suárez ha sido por demás extraño. Se entrenó en el sistema de desarrollo de Toyota y parecía trazarse una carrera con Joe Gibbs Racing, donde ganó el campeonato de la Xfinity Series en 2016.

Ahora está en su cuarto equipo en cuatro años, y el camino turbulento hace que Suárez por momentos pase a segundo plano.

En el último año, Wallace se convirtió en una importante figura en el reconocimiento racial del país y en el rostro de las labores de diversidad de NASCAR. Suárez defiende el sistema de NASCAR que lo llevó a la Cup Series, pero por lo general no es presentado como un éxito del programa de diversidad.

Y, sin embargo, el piloto que apenas podía hablar inglés cuando se mudó a Charlotte en 2012, se encontraba nueve años después en el Phoenix Raceway como parte de una transmisión a nivel nacional en el idioma que aprendió a hablar, en parte, viendo películas de acción.