Osaka remonta ante Azarenka, gana el US Open por 2da vez

y el del Abierto de Australia de 2019.

y el del Abierto de Australia de 2019.

Los más de 23.000 asientos en la arena principal de Flushing Meadows se quedaron vacíos en su mayoría. No se permitió el ingreso de público por la pandemia de coronavirus.

Al menos, unas decenas de personas que trabajaron en el certamen pudieron asistir, y el inmenso recinto no estuvo tan silencioso.

Tampoco es que hubiera ovaciones estruendosas. Tan sólo unos cuantos aplausos de cortesía.

Osaka ingresó en la cancha con una mascarilla negra, en la que estaba impreso el nombre de Tamir Rice, un chico negro de 12 años, muerto por la policía en Ohio en 2014. La joven asiática llegó a Nueva York con siete cubrebocas que llevaban los nombres de víctimas negras de la violencia.

Usó un barbijo distinto en cada partido, rindiendo honores a Breonna Taylor, Elijah McClain, Trayvon Martin, Ahmad Arbery, George Floyd y Philando Castile.

El objetivo es que la gente comience a pensar en esto, dijo Osaka durante la ceremonia de premiación del sábado.