Panamá declina realizar dos eventos deportivos por el COVID

Panamá declinó servir como una de las sedes para la Copa Mundial Femenina Sub20 de Fútbol, que se había pospuesto para principios del próximo año, debido a la pandemia del nuevo coronavirus.

Panamá declinó servir como una de las sedes para la Copa Mundial Femenina Sub20 de Fútbol, que se había pospuesto para principios del próximo año, debido a la pandemia del nuevo coronavirus.

Con ello, el país centroamericano pierde la oportunidad de albergar por primera vez ese torneo internacional de la FIFA, en el que iba a compartir sede con Costa Rica. El vecino país mantiene su palabra, hasta ahora, de albergar ese Mundial.

También el viernes, el gobierno panameño informó que desistía de llevar adelante la ejecución de los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2022, con el fin de concentrar sus esfuerzos en la lucha contra el padecimiento potencialmente letal.

Nos toca tomar estas decisiones para salvar vidas frente a la pandemia de la COVID-19, y atender sus efectos sociales y económicos, dijo el viceministro de la Presidencia, Carlos García Molino.

Panamá es el país de América Central que más casos y decesos por la enfermedad ha reportado hasta el momento. Hasta el viernes, acumulaba más de 57.000 infecciones y 1.250 fallecidos.

El gobierno, así como el organismo regente del fútbol en Panamá, habían pedido hace semanas a la FIFA que postergase la Copa Mundial Femenina luego de recomendaciones de las autoridades de salud y a que difícilmente el país estaría listo para organizar ese campeonato. El torneo estaba previsto a celebrarse inicialmente en 2020.

En el caso de los Centroamericanos y del Caribe, todo parecía seguir su marcha. Incluso, hace poco se escogió en medio de gran publicidad en los medios la mascota de las justas.

Por otro lado, los Juegos se veían como la gran oportunidad para transformar el deporte y su infraestructura en el país de 4,5 millones de habitantes. La última vez que Panamá albergó esa cita deportiva fue en 1970.

Estamos sorprendidos y asombrados con esta decisión, manifestó el Comité Olímpico de Panamá mediante un comunicado, en el que aseguró que es una medida unilateral del gobierno.

Panamá obtuvo la sede en 2017 y se había comprometido a invertir más de 200 millones de dólares para su desarrollo. El gobierno del presidente Laurentino Cortizo, que inició el 1 de julio del 2019, aceptó llevar adelante esa cita deportiva cuyo aval se dio en la administración anterior.

El comité reconoció que entendía las implicaciones que tiene actualmente y tendría a futuro la crisis sanitaria por la pandemia en el país, aunque destacó que también se le escapa al país la posibilidad de dejarle un legado importante a los deportistas del futuro.

Previamente, la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE) expresó su sorpresa por un artículo de prensa en que se indicaba la decisión panameña de declinar a la organización de los juegos. Agregó que antes había recibido una carta de la principal autoridad del deporte panameño confirmando el compromiso de ejecutar la competencia.

Aseguró que continuará con su plan de realizar las justas y que su Comité Ejecutivo se reunirá el sábado para comenzar a buscar alternativas.

Los juegos datan de 1926 y se realizan como parte del ciclo olímpico cada cuatro años, con la participación de deportistas de los países de América Central y de la Cuenca del Caribe, entre ellos Cuba, Colombia, México y Venezuela.

México se impuso en la anterior edición que se disputó en Barranquilla en 2018.