Elliott emula a su padre; gana Carrera de Estrellas

Chase Elliott cruzó la meta y escuchó el inusitado ruido de las ovaciones del público en el graderío.

Chase Elliott cruzó la meta y escuchó el inusitado ruido de las ovaciones del público en el graderío.

Los espectadores en el Bristol Motor Speedway se aproximaron hacia la malla que divide la tribuna de la pista, para corear el nombre de su país y vitorear al piloto más popular de la NASCAR.

Otro miembro de la familia Elliott ha ganado la Carrera de las Estrellas de esta serie.

Chase Elliott se unió el miércoles a su padre Bill, miembro del Salón de la Fama, como ganador de esta competición anual. Obtuvo así el premio de un millón de dólares frente a un número limitado de aficionados en la pista de Tennessee.

Esta noche se sintió como que habíamos tenido una carrera real otra vez. Yo sentí que habíamos echado de menos esto durante un par de meses" comentó Elliott, quien conquistó carreras en Charlotte dentro de la Cup Series y la competencia de camionetas, sin público. Se sintió bien tener de vuelta a la NASCAR. Para la NASCAR, son muy importantes sus fanáticos. Sentí que la vibra había regresado.

En el carril de los triunfadores, Elliott, normalmente serio, festejó como nunca antes. Recibió el trofeo, que tiene la forma del sable de un gladiador, y lo blandió en el aire, en dirección a su Chevrolet de Hendrick Motors con el número 9 ”el que usaba su padre.

Bill Elliott ganó la competición en 1986, el único año que se realizó en el Atlanta Motor Speedway. Esta competición comenzó a realizarse en 1985 en Charlotte.

Las autoridades de Tennessee permitieron que la NASCAR y el autódromo vendieran 30.000 boletos para esta carrera, que se mudó entonces desde Charlotte, donde el gobierno estatal de Carolina del Norte no ha permitido aún el acceso de público en las competiciones deportivas.