Sin público, Hertha golea a Union en apagado derbi berlinés

El Herta Berlín goleó 4-0 a su rival capitalino Union el viernes, en un apagado derbi bajo las estrictas medidas de higiene por la pandemia de coronavirus.

El Herta Berlín goleó 4-0 a su rival capitalino Union el viernes, en un apagado derbi bajo las estrictas medidas de higiene por la pandemia de coronavirus.

No se permitió el ingreso de aficionados al encuentro, que puso en marcha apenas la segunda fecha que ha podido disputarse desde que se retomó la actividad en la Bundesliga. El fin de semana pasado, fue posible reanudar la campaña interrumpida dos meses por la crisis mundial de salud.

Antes del encuentro, se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la pandemia. En realidad, no había ningún aficionado que pudiera romper la calma de este momento solemne con sus gritos.

Una rápida sucesion de goles de Vedad Ibisevic y Dodi Lukebakio en los albores de la segunda mitad fue seguida por otros tantos, del brasileño Matheus Cunha y Dedryck Boyata.

El Hertha consiguó así su segnda victoria en el mismo número de duelos disputados bajo las órdenes de su nuevo entrenador Bruno Labbadia. Con ello, mitigó la vergí¼enza de haber perdido el primer derbi berlinés en la historia de la Bundesliga.

En noviembre, Union se había impuesto por 1-0 como local.

Difícilmente el contraste entre ambos cotejos pudo ser mayor. El estadio del Union lució repleto. Los equipos fueron recibidos por una coreaografía gigantesca basada en la mitología griega, y el desarrollo del encuentro se alteró por el lanzamiento de petardos a la cancha.

Después de aquel encuentro, abundaron los conatos de riña entre los hinchas.

El viernes, nada de eso se repitió.

Las autoridades habían instado a los fanáticos a alejarse del estadio. Y pareció haber poco entusiasmo por el encuentro antes del puntapié inicial.

Los futbolistas debieron obtener la autoización para jugar, dando negativo de las pruebas de coronavirus. Y se les adviritió que debían controlar sus emociones.

Llegaron con mascarillas. Los balones fueron desinfectados. Labbadia y su colega Urs Fischer utilizaron también cubrebocas mientras conversaban y, en vez de darse la mano o abrazarse, sólo hicieron chocar sus codos.

El sonido de los impactos al balón se amplificó en el vacío del Olympiastadion, que tiene un aforo de 75.000 espectadores. Con mascarillas, los futbolistas que no estaban en la cancha, alentaron a sus compañeros por medio de aplausos y gritos.

Ibisevic abió el marcador a los 51 minutos, superando a su marcador para rematar con la cabeza un centro prodigado por Marvin Plattenhard. El delantero advirtió a sus compañeros que no se le acercaran durante la celebración.

Lukebakio hizo lo propio luego de eludir al arquero Rafa Gikiewicz para hacer el 2-0, un minuto después.

Cunha dejó el partido resuelto a los 61, antes de que Boyata consiguiera el cuarto tanto a los 77.

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Ciarán Fahey está en Twitter como: https://twitter.com/cfaheyAP.