Reducen el equipo ruso de atletismo para Tokio 2020

El organismo rector del atletismo a nivel mundial determinó el jueves limitar a sólo 10 integrantes el equipo ruso de atletismo para los Juegos Olímpicos de Tokio e impuso una multa de 10 millones ...

El organismo rector del atletismo a nivel mundial determinó el jueves limitar a sólo 10 integrantes el equipo ruso de atletismo para los Juegos Olímpicos de Tokio e impuso una multa de 10 millones de dólares a la federación del país.

World Athletics aprobó el más reciente paquete de sanciones después de que el nuevo presidente de la Federación Rusa de Atletismo aceptó que la administración anterior había falsificado documentos a fin de darle una coartada a un atleta para no cumplir con una prueba antidopaje.

Rusia se encuentra vetado por World Athletics de toda actividad desde 2015 por el dopaje generalizado de sus atletas y enfrenta una posible suspensión del organismo debido al caso de falsificación de documentos.

Claramente las medidas previas no fueron suficientes como para modificar la cultura del atletismo ruso. Esperamos que estas nuevas medidas logren provocar un cambio real, señaló el presidente de World Athletics, Sebastian Coe.

La Federación Rusa de Atletismo indicó, por su parte, que aceptaría el castigo.

World Athletics retomará un sistema para vetar a los rusos de sus justas, permitiéndoles competir como atletas neutrales. Su participación será limitada a 10 atletas para justas importantes como los Juegos Olímpicos de Tokio, que inician el 24 de julio, y el campeonato europeo de agosto. Esa cifra podría aumentar a finales de 2020 en caso de que World Athletics considere que las autoridades rusas han mejorado en cuanto a sus reformas.

Esto ha sido discutido en cuanto lo que es necesario para cambiar la cultura. Ustedes recordarán que el sistema previo de autorización de atletas neutrales no causó los cambios que queríamos que generara", dijo el presidente del grupo de World Athletics asignado al caso de Rusia, el experto en cuestiones de dopaje Rune Andersen. "Tratábamos de hallar una cifra que pudiera generar un cambio