Fallece Tony Fernández, líder histórico de hits de Azulejos

sin excederse nunca de los 74 en una temporada.

sin excederse nunca de los 74 en una temporada.

En particular al inicio de su carrera, el delgado Fernández fue un espectacular torpedero. Elegante en el fildeo, tenía una manera particular de soltar la bola casi por debajo de su cadera y haciendo unos tiros que hacían una parábola antes de caer mansamente en el guante de sus compañeros.

Un gran compañero y amigo. Para un pitcher era un sueño tenerlo de campocorto cuando te tocaba lanzar. Uno de los mejores de todos los tiempos, tuiteó el expitcher de los Azulejos David Wells.

Fue parte de un memorable canje en diciembre de 1990 en el que Fernández y el toletero Fred McGriff pasaron de Toronto a San Diego por el segunda base Roberto Alomar y el jardinero Carter. Alomar fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol y Carter bateó el jonrón que sentenció la Serie Mundial de 1993 con los Azulejos.

Fernández fue canjeado a los Mets tras la campaña de 1992 y regresó a Toronto en junio de 1993. Fue el torpedero titular de los Yanquis de 1995, un equipo que le dio a la franquicia su primer boleto de playoffs en 14 años.

Firmó otra vez con los Azulejos en 1998 y acudió a su último Juego de Estrellas, con 37 años, con ellos en 1999. Desempeñándose en la tercera base, estableció topes personales al batear para .328 con 75 impulsadas y un OPS de .877. Sus 41 dobles igualaron la máxima cantidad de su carrera.

Fernández jugó en Japón el año siguiente. Estuvo con Milwaukee y Toronto en su último año en las mayores. Se despidió donde comenzó, bateando para .305 en 48 juegos con los Azulejos en 2001.

Que en paz descanse mi amigo y mentor, tuiteó su excompañero de los Azulejos Carlos Delgado. Perdimos a uno bueno.

Después de retirarse del béisbol, Fernández se convirtió en un pastor religioso y la Fundación Tony Fernández fue creada para dar ayuda a niños pobres.