Jeter y Walker, caminos muy distintos al Salón de la Fama

Los caminos de Derek Jeter y Larry Walker rara vez se entrecruzaron durante el tiempo que jugaron en las mayores.

Los caminos de Derek Jeter y Larry Walker rara vez se entrecruzaron durante el tiempo que jugaron en las mayores.

Hubo una vez en las Bahamas, cuando jugábamos al blackjack, que nos sentamos juntos por un rato. Estábamos con Matt Damon, nos sentamos ahí y jugamos un poco, rememoró Walker acerca de una noche de recreación en que coincidieron algunos deportistas y celebridades.

El miércoles, ambos volvieron a verse, sobre un estrado que se instaló en el salón ubicado en el penthouse de un hotel. En vez de jugar a los naipes, el objetivo era ser presentados como recién elegidos al Salón de la Fama.

Sobra decir que ambos siguieron caminos muy distintos hacia el recinto del béisbol.

Jeter, elegido en la primera ronda, se quedó a un voto de ser el segundo pelotero en la historia que llega al Salón de la Fama con apoyo unánime.

Walker, quien jugó hockey de niño y no abrazó el béisbol sino a los 16 años, fue seleccionado en su décimo y último intento en la votación de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWAA). Rebasó apenas por seis votos el 75% requerido.