La tecnología pone en jaque al béisbol

todos tratando de encontrar un mínimo de margen de ventaja para alcanzar la cúspide.

todos tratando de encontrar un mínimo de margen de ventaja para alcanzar la cúspide.

La decisión de Hinch de no ordenarle a los jugadores de los Astros que dejaran de robar señas le costó el puesto, y Manfred puso en duda la queja de Luhnow de que no tenía conocimiento de lo que pasaba. Cora fue el coach de banca de Houston en 2017 y Beltrán era el jugador más veterano de ese equipo, alguien que buscaba un último momento de gloria a los 40 años de edad y en su 20ma temporada en las mayores, recompensada con su primer anillo de campeón.

Pero su participación como líderes les pasó factura, ambos identificado por Manfred como responsable. Cora pasó a ser el manager de Boston y lideró a los Medias Rojas al campeonato de la Serie Mundial de 2018. Beltrán fue contratado por los Mets en noviembre. Cuando el pitcher de Oakland Mike Fiers reveló ese mismo mes a The Athletic el ardid de robo de señas cuando formó parte de los Astros, acabó cargándose al 10% de los managers de las mayores, y destapó una ambición desmedida que acabó como mancha.

Ese tipo de conducta es inaceptable, dijo el presidente de los Medias Rojas Tom Werner.

Boston despidió a Cora al día siguiente del reporte de Manfred. Fue una decisión fácil para los Medias Rojas y para Alex, dijo el presidente del club Sam Kennedy.

Mientras que Cora podría ser sancionado por sus actos en Houston, Beltrán no fue castigado por ser un jugador al momento de la transgresión, no como uno de los jefes. Los ejecutivos de los Mets demoraron su decisión hasta el jueves, sumiéndose en la incertidumbre.

Que quede claro, ha sido algo difícil para todos los involucrados, manifestó el gerente general Brodie Van Wagenen.

Los algoritmos han dado pie a una obsesión con la velocidad, los giros de los envíos de los lanzadores y los ángulos de contacto propiciaron la aparición de dispositivos manuales para medirlo todo. Los equipos temen que son espiados con lentes de largo alcance. Se rumorea que hay equipos que escudriñan los camerinos cuando juegan de visitante, recelosos de la presencia de aparatos de escucha.

Desde los Black Sox que perdieron a propósito la Serie Mundial de 1919 y la Barrera Racial que se mantuvo hasta 1947 hasta las apuestas de Pete Rose y la Era de los Esteroides, el béisbol ha convivido con escándalos bochornosos y momentos de gloria. Esta vez, la tecnología ha sido responsable de propiciar los peores instintos.