Castillo y Celaya dan a México otro oro en clavados

Tras su eliminación de la final de trampolín de tres metros, las críticas arreciaron contra Yahel Castillo. El mexicano optó por guardar silencio y, horas más tarde, dejó que sus clavados hablar...

Tras su eliminación de la final de trampolín de tres metros, las críticas arreciaron contra Yahel Castillo. El mexicano optó por guardar silencio y, horas más tarde, dejó que sus clavados hablaran por él.

Castillo y el debutante Juan Celaya se apoderaron de la medalla de oro en la prueba de sincronizados de tres metros el sábado por la noche, para darle a México su tercera medalla en igual número de jornadas en los clavados de los Juegos Panamericanos.

Los dos clavadistas, quienes obtuvieron bronce en la prueba durante el Mundial realizado el mes pasado en Gwangju, Corea del Sur, totalizaron 429.81 puntos y se impusieron a los canadienses Philippe Gagne y Francois Imbeau-Dulac, quienes acumularon 414.21 para quedarse con la plata.

El bronce les perteneció a los estadounidenses Michael Hixon y Andrew Capobianco, con 404.13.

Es el 19no oro para los mexicanos en el medallero general de Lima, donde se acercan a las 23 preseas doradas que lograron en Mar de Plata. En aquel 1995, lograron la mejor actuación en una justa continental disputada fuera de casa.

La medalla mantiene también a México encaminado a su misión de superar las cinco preseas de oro que conquistó hace cuatro años en la fosa de Toronto. Luego de tres días, el equipo mexicano está a la mitad del camino cuando quedan cuatro doradas en disputa.

La elección de Castillo para el equipo mexicano estuvo rodeada de una polémica, en que se involucró incluso un legislador. Sus resultados previos parecían justificar las críticas.

Tras quedar cuarto en el trampolín de un metro, Castillo se vio errático en las eliminatorias de la mañana y quedó fuera de la final individual de tres metros.

Frustrado, no quiso dar declaraciones y se concentró en la prueba nocturna, que probablemente fue la última de su carrera en unos Juegos Panamericanos.

La inclusión de Castillo en el equipo implicó dejar fuera a Rommel Pacheco y a Jahir Ocampo, quienes compitieron por el país en la prueba durante el pasado Mundial de Gwanju.

Recién el jueves, a Castillo pareció pasarle factura una desconcentración. Lideraba la final del trampolín de un metro después de tres ejecuciones, pero cometió una pifia en la cuarta. Los jueces no lo perdonaron, y cayó hasta el cuarto puesto.

Celaya salvó ese día el honor de México en la fosa, al llevarse el oro. El sábado, ayudó de nuevo a su cuestionado compatriota.

La eliminación por la mañana provocó ruido estridente en su país.

"Sólo les recuerdo que en tres metros individual Rommel Pacheco ganó pero la doña Federación de Natación decidió no llevarlo a Lima 2019", escribió en Twitter, Ernesto D'Alessio, presidente de la Comisión del Deporte de la Cámara de Diputados.

D'Alessio fue uno de los críticos más duros tras el proceso para seleccionar el equipo nacional e incluso citó a comparecer a la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes (CONADE), Ana Guevara para que explicara cómo fue que se conformó la representación.

Pacheco era el campeón defensor en el trampolín de tres metros luego del oro conseguido en los Panamericanos de Toronto 2015. Quedó primero en los selectivos de su país pero los dirigentes lo dejaron fuera sin aclarar la metodología en que se basó la decisión.

En Corea del Sur, Pacheco conquistó una medalla de plata en trampolín de un metro y terminó octavo en los tres metros.

"Se debe especificar qué criterios serán los que se tomen en cuenta para escoger la selección, qué puntaje, qué lugar en el ranking, etcétera, pero también deben ser congruentes y claros para evitar que haya ambigí¼edades o malos entendidos", dijo Pacheco luego de su participación en el Mundial.

"No tengo bola de cristal pero Jahir (Ocampo) y yo, con los puntajes que hemos obtenido, podríamos tener una buena oportunidad en estos Panamericanos", conjeturó.