Presidenta Fernández de buen ánimo tras operación

La presidenta Cristina Fernández evolucionaba el miércoles favorablemente, con un muy buen ánimo y sin complicaciones por la cirugía a la que fue sometida la víspera para drenarle un coágulo de sangre, informó un parte médico.

La mandataria "se encuentra con los parámetros vitales dentro del rango normal. Su estado de ánimo es muy bueno; hoy comenzará con dieta oral", dijo el parte difundido por la Fundación Favaloro de Buenos Aires, donde se operó la jefe de Estado, de 60 años.

El comunicado señaló, además, que la mandataria "continúa con estricto control médico por los profesionales del Instituto de Neurociencias y la universidad multivalente de la Fundación Favaloro y por los doctores Luis Buonomo y Marcelo Ballesteros de la Unidad Médica Presidencial".

En tanto, el portavoz gubernamental, Alfredo Scoccimarro, señaló antes a los periodistas que están de guardia en las inmediaciones del centro médico que la presidenta descansó "muy bien toda la noche" y "está manteniendo su buen ánimo... les manda un beso muy grande a todos los argentinos".

Fernández se encuentra internada en la unidad de cuidados intensivos de esa Fundación. La intervención quirúrgica drenó un coágulo de sangre que le presionaba el cerebro a causa de un golpe que sufrió en la cabeza en agosto.

La clínica y el portavoz no dieron otros detalles de la paciente ni del plazo que le demandará la recuperación, lo que ha generado nuevas críticas a la política comunicacional del gobierno.

El doctor Pablo Rubino, jefe de la sección vascular de la Fundación Favaloro y quien participó en la operación de Fernández, reconoció en diálogo con Radio Nacional que existe un "acuerdo de confidencialidad" que impide a los médicos que atienden a Fernández a dar información sobre la intervención quirúrgica.

No obstante, el facultativo reveló que la recuperación de la mandataria "es completa" y que el tiempo de recuperación sería de aproximadamente un mes.

"Debo destacar la satisfacción enorme de todo el equipo de la Fundación Favaloro, porque el resultado fue excelente", dijo el médico.

El manejo personalista de su gobierno así como de la comunicación, los anuncios más importantes siempre son comunicados por la presidenta, ha contribuido a generar cierto clima de incertidumbre en la población pese a que el cuadro médico de Fernández, en principio, no reviste gravedad.

"Me tiene sin cuidado (la salud de Cristina) pero me parece que deberían informarlo, sino esa paranoia que tiene con todos lo transmite al pueblo", dijo Silvina Cáceres, de 36 años y empleada de un laboratorio. "No es correcto que el presidente de una república no mantenga informado al pueblo de su salud. Su vida no es privada".

Fernando Ballester, un empleado administrativo de 40 años, dijo que "el país no puede funcionar sin Cristina, porque nuestro sistema político está focalizado en la presidencia, y más aun con la presidenta que tenemos ahora, que toma todas las decisiones".

Desde el gobierno, que provisoriamente está a cargo del vicepresidente Amado Boudou, buscaron transmitir que el rumbo de la gestión no se ha modificado.

"La única que tiene el poder es la presidenta. (Los miembros del gabinete) somos simplemente asesores de ella en distintas temáticas y formamos en conjunto un equipo de trabajo, que en este caso encabeza el vicepresidente", afirmó Juan Manuel Abal Medina, jefe de Gabinete, a radio Vórterix.

El funcionario también desestimó las críticas hacia vicepresidente Boudou, el funcionario del gobierno con peor imagen en las encuestas de opinión pública.

Boudou es investigado por la justicia por supuestos enriquecimiento ilícito e incumplimiento de funciones en el marco de un caso de presunta corrupción. La justicia no ha tomado medidas procesales contra el funcionario.

Opositores y medios de prensa señalan que en la ausencia de Fernández las decisiones habrían recaído en el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, muy cercano a la mandataria, ya que ésta desconfiaría de Boudou.

El diputado conservador Federico Pinedo sostuvo en ese sentido que Zannini es el que "gobierna, así que va a seguir todo igual como estaba antes y no se tomarán grandes decisiones".

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A este despacho contribuyó la corresponsal de The Associated Press en Buenos Aires, Débora Rey, y el periodista Frederick Berna.