Atribuyen a FARC ataques a torres y gasoducto

Las autoridades atribuyeron a guerrilleros de las FARC distintos ataques con explosivos que derribaron tres torres de energía eléctrica al suroeste del país y atentaron contra un gasoducto, lo cual paralizó las operaciones de la tubería con la que se envía gas a Venezuela.

Ante esos ataques y otros recientes, el presidente Juan Manuel Santos indicó que se crearán nuevos centros de inteligencia para reguardar la infraestructura.

"Entre más y mejor inteligencia tengamos, vamos a ser más efectivos en proteger la infraestructura", dijo Santos en declaraciones desde la base militar de Larandia, al sur del país, y divulgadas por la presidencia en su página de internet.

El mandatario dijo también que de ahora al año entrante se incorporarán 15.000 nuevos miembros a la policía, que ya cuenta con unos 178.000 integrantes, y que dispuso la creación de dos nuevos batallones de fuerzas especiales y otras dos "fuerzas de tarea", o unidades combinadas que operan en determinadas zonas del país. El mandatario no dio detalles de cuántos miembros tendrían esas unidades y dónde operarían.

"La ofensiva hay que mantenerla, no podemos bajar la guardia un solo minuto", indicó el presidente, que más temprano ya había revelado que por informes de inteligencia conocían de presuntos planes de las FARC para atacar una serie de "sitios emblemáticos" como bases militares.

Con hasta dos kilos de explosivos colocados en cada una de las bases, presuntos rebeldes del Frente 29 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia derribaron tres torres de tendidos eléctricos el martes cerca de las 8 de la mañana (1300GMT) en una zona rural de Tumaco, en el departamento de Nariño, unos 570 kilómetros al suroeste de Bogotá.

El derrumbe de las tres torres se produjo cuando ya estaban casi listas las reparaciones de otras siete que fueron destruidas entre el 1 y el 2 de octubre pasado, explicó en diálogo telefónico el coronel Edison Laguna, comandante de la policía en Nariño.

Como consecuencia de los ataques a las torres Tumaco, con unos 190.000 habitantes, y al menos otras cuatro poblaciones vecinas están sin luz eléctrica desde el 1 de octubre, indicó el oficial.

A su turno, el coronel Elver Velasco, comandante de la policía en La Guajira, al otro extremo del país y en la frontera norte con Venezuela, confirmó que rebeldes de las FARC dejaron una carga explosiva cerca de la 1:30 de la madrugada del miércoles (0630GMT) y provocaron una ruptura en el gasoducto subterráneo "Antonio Ricaurte" que se extiende unos 224,4 kilómetros, de los cuales 88,5 kilómetros se encuentran en el territorio colombiano en la zona de La Guajira. El atentado fue en el lado colombiano a unos 200 metros de la frontera, dijo.

La detonación dejó un cráter en la tierra de unos tres metros de profundidad y ya cuadrillas están en la zona para reparar el tubo de 26 pulgadas, que no sufría un ataque similar desde mediados del 2011, indicó el oficial el miércoles en diálogo telefónico.

El gasoducto, construido por la estatal venezolana Petróleos de Venezuela e inaugurado en octubre del 2007, transporta diariamente entre 150 y 250 millones de pies cúbicos de gas desde campos colombianos, que opera la estadounidense Chevron asociada con Ecopetrol, hasta plantas en el estado venezolano del Zulia, según las autoridades del Ministerio de Minas y Energía de Colombia.

El viceministro de Energía colombiano, Orlando Cabrales, indicó vía telefónica que ya comenzó la reparación de la tubería, pero no precisó la fecha en que podría reanudarse el flujo de gas.

Tradicionalmente guerrillas como las FARC y Ejército de Liberación Nacional atacan la infraestructura de minas y energía al argumentar que se oponen a la explotación de empresas privadas y multinacionales de los recursos del país.