Vaticano advierte a diócesis alemana

El Vaticano advirtió el martes a una diócesis alemana que desaprueba su cuestionamiento a la enseñanza de la Iglesia acerca de si los católicos que vuelven a casarse pueden recibir la comunión, afirmando que la cuestión será discutida por la iglesia en pleno en una reunión de obispos el año próximo.

La diócesis de Friburgo emitió una serie de normas oficiales esta semana en la que explica cómo los católicos divorciados y vueltos a casar pueden recibir el sacramento. Afirmó que si cumplen con determinados criterios --si la pareja trata de vivir según la fe y actúa con motivos elogiables-- pueden recibir la comunión y otros sacramentos.

La Iglesia establece que los católicos a quienes no les han anulado su primer matrimonio, o si este no ha sido anulado por un tribunal eclesiástico antes de volver a casarse, no pueden participar plenamente en los sacramentos porque técnicamente estarían cometiendo adulterio. Esta cuestión ha atribulado al Vaticano durante décadas y ha dejado a generaciones de católicos sintiéndose marginados por su Iglesia.

Las anulaciones suelen ser difíciles --poco menos que imposibles-- y pueden demorar años.

Pero el Vaticano afirmó el martes que la iniciativa local de Friburgo "arriesga causar confusión". Agregó que la cuestión será discutida en 2014 en una reunión de obispos anunciada el martes.

El papa Francisco ha dicho que la cuestión debe discutirse y ha insinuado que la Iglesia católica podría seguir el ejemplo de los cristianos ortodoxos, que en situaciones similares son autorizados a recibir la comunión. El cambio sería consecuente con el mensaje de Francisco de que la Iglesia sea compasiva y abarcadora.

Por cierto, la diócesis de Friburgo citó a Francisco para justificar su decisión. Afirmó que sus normas apoyaban el llamamiento del pontífice a hallar un "nuevo equilibrio" entre las reglas de la institución y la necesidad de compasión. Citó su advertencia según la cual "de no ser así, la casa moral de la Iglesia se desplomará como un castillo de naipes".

Francisco anunció el martes que convocará a un sínodo extraordinario sobre la familia en octubre del 2014, su primer sínodo y el tercero que usará el formato más restringido orientado a facilitar la discusión y la toma de decisiones. La cuestión de los católicos divorciados y vueltos a casar será discutida sin duda alguna, como también el enfoque del ministerio de los matrimonios.

El pontífice ha enfatizado la necesidad de la Iglesia de preparar mejor a los jóvenes para el matrimonio y también advirtió que el proceso de anulación de matrimonios no funciona y debe ser revisado.